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martes, 30 de agosto de 2011

TRAS LAS VACACIONES

 

TRAUMAS

POST-VACACIONALES


 
Estuve de vacaciones (sol y aire puro, turismo viajero y visitas culturales,  descanso y diversión, al fin y al cabo). Unas semanas diferentes... Y ya he vuelto. Ahora la cotidianidad (con sus dos caras: es rutina y es normalidad, es arrostrar obligaciones y es necesario quehacer cotidiano).

Hay mucha gente que, tras las vacaciones, a la hora de incorporarse a las tareas habituales, a la “rutina”, entra en un estado como de síndrome nostálgico,  de carencia de ilusiones, incluso algo traumático; es casi un desprecio a la vida, un no encontrar para qué seguir haciendo lo de siempre...


Yo (desde mi ignorancia de no conocer la compleja realidad de lo que es la vida de tantas personas a las que me puedo estar refiriendo, aún sin nombrar a nadie) pienso que, tantas veces, lo que puede suceder es que, para muchas y muchos, la vida es siempre un “sin sentido”, una especie de “estar sin ser”, de “vegetar”...

Y es que, claro, después de la “evasión” de estar unas semanas (o lo que les haya durado el veraneo) sin pensar en más que en pasarlo bien y divertirse... pues, al volver, les llega la hora de tener que “enfrentarse” a la realidad (arrostrarla, que decimos algunos). Y la realidad es la de unas vidas sin verdadero sentido. Ese es el gran trauma.



Ayer, en mi familia, asistimos a la celebración de los 100 años de nuestra madre. Y yo pensaba: esta sí es una vida con sentido. Ella, después de haber tenido siete hijos y habernos criado, después de haber acompañado a nuestro padre durante 53 años y, juntos, haber sacado para adelante una familia, como cabal ama de casa, entregada a las tareas del hogar y a la crianza y educación de sus hijos (con valores como el respeto, el mutuo amor, la confianza, el compartir solidario); dando siempre testimonio de su creencia de que la alegría no está en el tener mucho sino en saber compartir mucho... ¡nunca tuvo depresión postvacacional!. Porque su vida ¡siempre tuvo sentido!



 
¿Quién se atreve a vivir así 100 años? Ojalá que todos lo tengamos, siempre, claro. Porque quienes no saben la razón de sus días... ¿cómo no estar en crisis, cada vez que se puedan plantear “y... ¿para qué hago lo que hago?”


                                                        José-María Fedriani


lunes, 29 de agosto de 2011

MI DIARIO DE NAVEGACIÓN

   

(ANOTACIONES EN MI CUADERNO DE BITÁCORA)


LA META:

Ser feliz haciendo felices a los demás; mientras construimos un Mundo Mejor.


EL RUMBO: 

Busco. Trato de saber estar en el mundo para ser feliz en la Vida.
Cada día,  trato de ayudar a cada persona que quiera avanzar en mejorar y hacer, desde la Armonía y la Amistad, un Mundo Mejor, dónde todo ser humano pueda ser feliz.


PUERTO DE PARTIDA:

Nuestra vida está en el Aquí y el Ahora. La realidad está en nosotros.  Somos cuerpo y espíritu. No podemos renunciar a nada de cuanto somos. Nada nos falta, nada nos sobra. El amor empieza por aceptar lo que se me ha dado. La salud es una manera de sentir y de vivir.


RAZONES:

La vida, creer y esperar, amar y ser amado, tener amigas y amigos, escribir y hablar, escuchar y leer, la música y la poesía, el mar y poder pasear por la playa, ver amanecer o una puesta de sol, ver y oler y saborear, las mujeres bonitas, un baño largo, los colores, todos los colores, un fuerte abrazo,  una mirada tierna, saber confiar, una reunión familiar, una copa de helado, dibujar, conocer gente, gozar salud y bienestar, ser creativo, seguir soñando... 


CARTAS NAUTICAS Y LIBROS GUÍA:

Los Diarios de Navegación de Jesús de Nazareth, Mahatma Gandi, Cristóbal Colón, Eugenio Fedriani, Isadora Duncan, Pedro Casaldáliga, y tantas otras personas no conocidas.


DESCUBRIMIENTOS Y OPORTUNIDADES:

La Fe, la Esperanza y la Solidaridad. La energía que nos mueve es todo aquello en lo que creemos. La vida comienza, nunca termina. Nuestra vida tiene sentido si es una ofrenda. 


CAPACITACIÓN:

ESTUDIOS: Peritaje y Profesorado Mercantil;  Cursos diversos de índole profesional y mercantil; de Formación y Perfeccionamiento del Magisterio,  de Informática, de Internet y Correo Electrónico, de Adaptación al Euro, etc. En otros ámbitos:  Cursos de Animadores Juveniles,  de Formación Teológica y pedagogía catequética;  Experto en Técnicas de Comunicación y Habilidades Sociales para el Trabajo en Grupos,  Curso de Especialización sobre Gestión de Organizaciones de Voluntariado;  Cursos  Técnicos de Herbodietética,  de Aloe-terapia y Oxigenación Celular, etc.


PUERTOS IMPORTANTES:

Jerez de la Frontera,  Chipiona, Cádiz, Córdoba, Madrid, El Puyo (Ecuador), Badajoz, Sevilla.

También hay otros “puertos” que no aparecen en los mapas... Como son, por ejemplo:  estar casado con Mari Reyes, tener cuatro hijos,  otros tantos libros publicados...


RAZONES PARA SEGUIR BUSCANDO:

Acompañar a otras personas en su proceso de Desarrollo personal (autoestima y asertividad, crecimiento de su personalidad, ayudarles a descubrir y vivir el sentido de su existencia.... Creo que puedo orientar (con mis “cartas”, ofreciendo amistad), sirviendo así a las personas que buscan, que quieren crecer...: a quienes lo merecen.


viernes, 12 de agosto de 2011

NO VALE RENDIRSE A LA ENFERMEDAD

PARA  GANAR 

LA  PARTIDA  DE  LA  VIDA



Fiz llegó a su finca, en el campo, y se encontró con la triste imagen de que aquel inmenso laurel..., que había visto sembrar y crecer... estaba enfermo.

Se quedó mirándolo...  y, recordando el poema de Pablo Neruda, dijo:
Te conozco, te amo,
te vi nacer, madera.
Por eso, si te toco,
me respondes
como un cuerpo querido...
Pero sus ojos le mostraban un triste panorama:

Ahora estaba medio seco, mostrando muchas ramas como enfermas, sin su habitual intenso color verde oscuro..., con gran cantidad de hojas caídas, secas, en el suelo..., aún siendo un árbol de hojas perennes. Incluso se apreciaban cantidad de parásitos por bastantes de sus ramas.

Su mirada se entristeció... Éste, su querido árbol, siempre considerado como agraciado por ser tan beneficioso (tal que, tanto los griegos como los romanos, lo consideraban hasta sagrado y, por ello, coronaban a los emperadores, a los mejores atletas, a los poetas...); ahora parecía llegar a sus últimos días...

No. No podía ser. Su mente le empujó a despertar, con coraje,  de su baúl de recuerdos y añoranzas... Un laurel... ¡nunca puede estar decadente!, pensó. Y le ardieron, desde su adentro, las ganas de luchar por salvar, de su decrépito estado,  a aquel tan querido ser vivo.

Sin dejar pasar la jornada, fue y consultó a unos y a otros, a gente con más conocimientos y sabedores de técnicas agrícolas. Unos le aconsejaron echarle algún producto anti-parásitos, y hubo quienes le recomendaron incluso prenderle fuego a las ramas, para así hacer desaparecer el daño...

También preguntó, a gente con experiencias similares, por los riesgos, por las posibles consecuencias negativas... y todos reconocieron que ninguna de estas fórmulas le garantizaban el éxito.

No, no y no. Ni hablar. Se negaba a aceptar tan dura realidad. Él no quería renunciar a seguir viendo a su árbol crecer y dar sus frutos y disfrutar de su olor y de su sombra...

Todavía, Fiz anduvo unos días pensando y buscando otras opiniones, quizá alguna solución.

Por fin, conversando con una anciana, nonagenaria pero muy llena de lucidez, encontró una respuesta que le pareció, ciertamente, iluminadora...:

- Yo lo que haría (le dijo aquella mujer), es lo que vi hacer a mi madre, una vez que sus macetas enfermaron: sacó las plantas, las limpió, saneándolas todo lo que pudo, les quitó las hojas, ramas y raíces más dañadas, y echando tierra nueva con buenos nutrientes, las volvió a sembrar. Todas sus plantas volvieron a reverdecer y a florecer; llenando su patio de colorido y perfumes.

Así, Fiz, cogió su azada, el  pico y la pala, y se puso a cavar alrededor del su árbol. Tardó varios días, pero consiguió dejar al descubierto todas las raíces. El árbol cayó a un lado. Y Fiz continuó escarbando un poco más. Luego, cortó las raíces dañadas y podridas; limpió, con mucha paciencia, las ramas más estropeadas, limpiando de todo el daño, una a una, todas las ramas y las hojas... Muchas cayeron. El olor, en el ambiente,  era bien intenso y Fiz no pudo reprimir sus añoranzas, quedándose un buen rato pensando en ¡tantas cosas!, tantos recuerdos de su infancia y juventud, tantas experiencias bonitas vividas en torno del viejo laurel que ahora yacía a su lado... 

Retomando fuerzas, retiró toda la tierra vieja y trajo buena tierra nueva, a la que añadió minerales y materia orgánica no viva, así como otros diversos nutrientes...

Luego, acercándose a la copa, amarró las ramas más altas a unas maromas gruesas y, con la ayuda de unos caballos, lo fue enderezando. Una vez que estuvo erecto, rellenó todo el hoyo con la tierra preparada...; la apisonó, de nuevo con la ayuda de los mismos caballos y regó todo el rededor, echando abundantes cubos de agua..., pero sin prisas, dando suficiente tiempo para que la tierra los fuese absorbiendo.

Así, lo mismo en los días siguientes... A la vez que le iba hablando al árbol y cantándole hermosos himnos a la vida.

Como era de esperar, día a día, el noble árbol fue como desperezando sus ramas... Y, después de unas semanas, había recobrado la vida y el esplendor en su color, empezaron a salir nuevos brotes y capullos...

Aquel árbol había revivido. La casa de Fiz estaba como en otros tiempos, remozada con el lindo laurel delante de su fachada.

Una vez más, quedó demostrado que, si se confía, si se le deja..., LA VIDA GANA SIEMPRE.





Al respecto, aquí pongo un enlace
de una interesante conferencia del experto
Dr. Fermín Moriano,
sobre la Nueva Medicina Germánica
del Dr. Ryke Geerd Hamer:

http://vimeo.com/album/1653047