Páginas vistas en total

domingo, 10 de marzo de 2013

Cosas de mi padre:


Hoy quiero ofrecer aquí un artículo de Eugenio Fedriani Fuentes publicado en el periódico Jerez (en julio de 1985) que creo sigue teniendo mucha actualidad:

Moda y personalidad

   «Les moutons de Panurge » es el título de una fábula del francés Francisco Rabelais.


    Refiere que, en un barco de carga, viajan dos hombres. Uno de ellos, Dindenaut, transporta un rebaño de carneros.

    Se trata de un individuo grosero que procura en todo momento molestar y ridiculizar a Panurge, un compañero de viaje. Panurge, cansado de ser vejado, resuelve vengarse de su ofensor y un día le pide a Dindenaut que le venda uno de sus carneros. El dueño le contesta que lo hará con mucho gusto, advirtiéndole que habrá de pagárselo a muy buen precio ya que su ganado es de raza selecta.

    Cerrado el trato, coge Panurge el animal y se acerca con él a una de las bandas de la embarcación. Los demás carneros siguen a su compañero.

    Panurge arroja al mar su carnero y Dindenaut no puede impedir que los demás ovinos se lancen al agua.

    Intentando sujetar al último de ellos, el tratante de ganados termina también en el mar.


    Nuestro comentario inmediato lo vamos a sustituir por la traducción de un párrafo del escritor renacentista: «los carneros son imitadores poco inteligentes y si uno de ellos pasa por una puerta o penetra en un campo por un agujero de un seto todos sus semejantes se apresuran a imitar su ejemplo y seguir el mismo camino».

     Cualquier lector podría deducir la moraleja que se desprende del comportamiento gregario de estos animales.


    El perfeccionamiento en el vivir, individual y colectivo, que nos han proporcionado los descubrimientos científicos de sus aplicaciones técnicas no puede ser menospreciado.

    No vamos a realizar nuestros largos desplazamientos a pie o en carreta después de haber sido aplicados a la locomoción la máquina de vapor, la electricidad y el motor de explosión.

    No podemos ignorar los avances realizados en el campo de la medicina o las aplicaciones del descubrimiento de las ondas hertzianas.

    Todos los avances de la técnica habrán de estar al servicio de las personas, las cuales no deben dejarse dominar por ello.


    Habrán de afectar al desenvolvimiento de la vida cotidiana, mas no deberán modificar nuestro pensar y nuestro sentir; no habrán de ser los determinantes de nuestra voluntad.

    Pueden existir «modas» que no colaboren al mejoramiento de nuestra vida, que no respeten nuestra dignidad de seres racionales que, tal vez, puedan llegar a sumirnos en una simple animalidad.

    Por seguirlas, podemos faltar a los principios morales y hasta faltar al respeto debido a las personas o a las instituciones.

    El cambio de alguno de nuestros modos de vida puede estar justificado por un auténtico progreso.


    El hacer algo solamente porque así lo ejecuta la masa informe, la turba, porque lo recomiendan en algún medio publicitario sólo revela falta de personalidad.

    Somos en este caso hojas transportadas por el viento que serán arrastradas en la primera riada. O como en la fábula animales de piara, de rebaño.

    El comprar esto o eso o hacer eso o aquello, únicamente por imitar a los vecinos o por tratar de superarlos, no son señales de poseer una fuerte personalidad.

    Así, podrían explicarse los bruscos «movimientos pendulares» que se producen en algunas sociedades.

    Si es sólo la «moda» quien impulsa nuestro modo de proceder no tardarán en aparecer las distensiones familiares, las ansiedades, el endeudamiento…

    Y como resultado social la inflación, la crisis, el desastre económico…


                                                     E. Fedriani Fuentes

                                               

     

4 comentarios:

  1. Li com muito interesse o texto deste seu post.
    Agradeço a sua visita ao meu blogue e o seu
    registo.
    Parece-me que o seu não tenho registo para
    seguidores. Se quiser visitar outro dos meus
    blogues http://sinfoniaesol.wordpress.com
    gostaria.
    Cumprimentos e voltarei sempre que possa.
    Irene Alves

    ResponderEliminar
  2. Muy interesante su escrito sobre esta sociedad borreguil que tenemos.
    Solo hay que ver un poco la TV. para ver a las masas manipuladas. La mayoría de los que van a las manifestaciones no saben ni de lo que va la protesta.
    Que poco ha cambiado el ser humano, individualmente puede que algo, pero la masa sigue comportandoce como hace siglos.
    Gracias por seguirme.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  3. Gran aporte y buena moraleja con esta entrada de hoy. Me ha gustado leerla. Mi felicitación por ello, José María

    Fina

    ResponderEliminar
  4. Muy buena entrada y todo lo expuesto no sin razón.
    Gracias por dejar su huella y darme la oportunidad de adentrarme en el suyo.
    Saludos.

    ResponderEliminar