Páginas vistas en total

domingo, 22 de septiembre de 2013

MOMENTO DE INTERIORIZACIÓN


2  poemas    

para el otoño


 

V I V I R


 

No soñar,

sino ser soñador;

no desear lo imposible,

sino vivir

todo lo posible.

No dejar pasar

ni los años no los días,

ni las horas

ni un minuto.

 

La vida hay que hacerla:

buscándonosla,

proyectándonosla,

construyéndonosla.

Se trata

de querer ser

quien se es.

 

La vida a

es un regalo.

Una gracia del Cielo,

que todos recibimos.

Pero puede trocarse

en amargura...,

cuando no la vivimos

alegrándonos, cada día,

de tenerla;

sabiendo que es

una y única,

personal e irrepetible.

 

nadie puede vivir

por ningún otro:

sólo uno mismo ha de escribir

su propia historia,

aunque, entre todos, hagamos

la del mundo.

 

Algo

he aprendido

en la vida:

Hay muchos caminos

pero sólo uno

para cada viajero;

como sólo hay

un corazón

para cada ser viviente.

Hay mil formas

de pensar;

pero, siempre,

sólo hay una

que nos convenza

de verdad

a cada quien.

 

Vivamos la vida

cada uno, todos,

lo mejor que sepamos.

Y vivámosla

con mucha alegría,

queriendo siempre que sea

nuestra vida.

 


 

A H O R A

 

Hoy cumplo 57 años

(cinco

siete).

Nací en el 47

(cuatro

siete),

un 27 de marzo.

 

Pudo ser otro día...

Bueno, en realidad

no se cumplen los años.

Sólo los días...

se suceden:

y hoy es

veintisiete de marzo.

 

AHORA es el momento más feliz

de mi vida.

Es el único momento

de mi vida.

 

He pasado muchos

momentos, días semanas...

muchos años:

cincuenta y siete años.

 

Y tengo recuerdos preciosos:

aquella infancia feliz,

aquel estilo de familia,

las comidas, los paseos,

las excursiones en familia,

aquel  verano en Chipiona,

aquella camaradería entre hermanos,

aquel cuento inolvidable

de un sapo que no era tal sapo y

el del tomate que soñaba con ser gorrión...

que contaba tía Paqui, 

mis macetas, los juegos en el patio...

aquel encuentro...,

aquel abrazo, aquella escapada a la playa,

aquella puesta de sol, aquella primera vez...,

aquella chiquilla con trenzas,

aquel trabajo en grupo...

y descubrir la Amistad, y vivirla

y convivirla con Carmen,

con Lolina, con Pepe, 

con Reyes, con... (¡tantas

personas, ellas y ellos,

con quienes fui encontrando

el sentido de mi vida!);

aquel motivo de esperanza,

aquella ocasión en que me atreví a...;

aquella chica argentina  (¿qué

habrá sido de ella?...), 

aquel paseo en bicicleta, 

aquel premio conseguido,

aquel tirón de patillas,

aquella fiesta de disfraces, aquel baile...,

aquel “Testamento de una flor”

publicado en la revista del Colegio,

o la edición de mi primer libro de poemas...,  

aquella vez que desayunamos juntos..., 

aquel viaje,

aquella oración con Adela, 

aquella sosegada charla con mamá,

aquel paseo junto a la muralla, 

aquel abrazo entrañable, 

aquellas cartas...,

aquella caminata por la selva,

aquel paseo en canoa...;

aquel...

ver nacer a mi primer hijo,

aquella conversación tan íntima, 

aquella promesa

que aún espero, 

aquel rato de ternura sobre la arena...,   

aquel original regalo...: aquel regalo,

que yo no esperaba..., 

aquella fotografía

de aquella mujer a quien yo

tanto quería...,

aquella visita turística...;

aquellos dibujos que...

(¿dónde estarán ahora?);  

aquellas horas charlando... y escuchando

¡tantas cosas! de mi abuela...

 



Innumerables recuerdos

(¡preciosos

recuerdos!).

Pero todos son pasado.

 

Y tengo añoranzas...

(de ¡tantas cosas! que no fueron,

que ya nunca serán);

que no pudieron ser (o tal vez...).

Y que, ahora,

hasta prefiero no rememorar.

 

Y tengo recuerdos amargos

que se me anudan en la garganta

(aquel adiós,

aquella pelea innecesaria,

aquella muerte de un hermano,

aquella pobre gente padeciendo... 

y yo ¡sin poder

hacer nada!). 

 

También puedo

recordar tantos acontecimientos

con los que me rocé,

en estos pasados años...

que no me eran propios,

pero es que...

(de verdad), 

nada que es vida

me es ajeno a mi vida... 

 

Realidades ... 

Realidades 

terribles,

que siguen sucediendo... 

(¡Ay, Dios!..., ¡qué dura

es la vida

algunas veces!)  

 

Recuerdos, añoranzas, gozos,

deseos insatisfechos, sueños rotos,

algunos triunfos,

temores, muchas dudas,

remordimientos,

penas y alegrías...

¡tantas cosas!

 

Todas ellas son 

el pasado (mi pasado).

 

AHORA es el único momento

que tengo.

 

Puedo decir el más feliz

o el más triste.

Es el único.

 
Porque ya nada tengo,

no me queda

lo que ya pasó...

 

Y tampoco tengo

el mañana,

ni el pasado mañana,

ni la semana que viene,

ni el año que aún no es.

 

Del futuro,

ni siquiera tengo algo

que contar:

no hay

nada que decir,

pues nada sé de él...

¡tanto tiempo que he perdido

pensando, imaginando,

soñando...

lo que puede ser,

lo que puede ocurrir,

lo que me gustaría que...

Pero nada es real.

Nada existe.

¿Quién puede decirme?,

¿alguien lo sabe?

 

No hay futuro en mis manos.

Sólo hay futuros en la mente...

No existe, en mi vida, 

ningún momento que aún no me ha llegado.

 

Yo

sólo tengo

éste que tengo AHORA

en mi realidad presente.

 

Y quiero

compartirlo...

contigo,

que eres quien estás

conmigo

AHORA.

 

             
(De mi libro de poemas “ÁCIDO DESOXIRRIBONUCLEICO”)

14 comentarios:

  1. Solo una palabrita: Enhorabuena.
    Venga, otra más: Felicidades por atrasado/adelantado. Me sacas un par de embarazos. Bs.

    ResponderEliminar
  2. Bella sensación de vivir. No dejes de sentir.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Jose Maria me han encantado tus dos poemas, el primero por positivo, porque estoy contigo en que hay que vivir cada momento, y no dejar que nuestra vida se vaya sin nosotros...
    y el segundo por evocador, lo bueno de cumplir años es que estas vivo,lo malo es que no todo lo vivido fue lo deseado, pero son tus recuerdos todos...los bueno y los no tan bueno.
    Un saludo y feliz otoño...

    ResponderEliminar
  4. Bellísima reflexión, Jose Maria, bellísima...el ahora es lo que tenemos ciértamente. El pasado se fue...el futuro no sabemos lo que es. Existe???
    Impresionante.
    Beso,

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La Vida ¡siempre EXISTE!... pues si no..., no sería VIDA.

      Eliminar
  5. Es que como bien has dicho, solo hay una vida y debemos vivirla, disfrutarla, sentirla, palpar cada uno de sus latidos y volar con sus suspiros.

    En realidad, al leer que había dos poemas en una misma actualización quise separarlos, leer el primero y comentarte, así lo hice, pero al leer el segundo me doy cuenta que ambos llevan relación, la vida hay que vivirla y en el segundo poema es lo que me muestras, que la has vivido, con sus altas y bajas, su alegría y su tristeza, sabiendo que lo que tienes es el ahora, lo que tuviste y conservas es el pasado y del futuro, llegará armonioso, porque la semilla la has plantado y cuidado tan bien que no puede haber daño.

    Te había visitado antes, perdí mi antigua cuenta y con ella muchos de los lugares que leía en mis silencios, por aquí me quedo JOSÉ-MARÍA.

    Un saludo

    ResponderEliminar
  6. Te vi por mi lugarcito donde guardo los mimos de los amigos y vine a conocerte , me gustaron mucho tus poemas , asi que me quedo por aquí cerca para continuar leyéndote...y que sea bueno el dia de hoy...abracito

    ResponderEliminar
  7. Muito belo! Nunca se tem o amanhã, e do passado mesmo que tenham ficado resquícios, já se foi, tal como o presente que se apresenta sempre fugaz. É a vida, que corre tanto mesmo quando tempo parece que demora a passar; incrível erro de percepção.
    xx

    ResponderEliminar
  8. Acabo de aterrizar en tu blog ¡¡ maravilloso!!. Qué precioso poema. Un canto a la vida.

    También me ha gustado todo lo que acabo de leerte,pero me detengo aquí porque amo la poesía; leo,escribo y siento la poesía.

    Un placer compartir contigo emociones.

    ResponderEliminar
  9. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  10. Me encanta, lo que, y como lo escribes!
    Tienes un interesante blog...¡Me gusta, felicidades!
    Besos.

    ResponderEliminar