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jueves, 6 de agosto de 2015

LA SINRAZÓN DE LAS GUERRAS

 
¡NO a los malditos destructores de la vida!
Yo no he vivido realmente la guerra, sólo la he rozado. Pero así y todo, por la información que me ha llegado, por el conocimiento que tengo de otras personas o por documentos vistos o leídos, puedo aseverar que la guerra es de las peores lacras que ha sufrido a lo largo de la historia y aún sufre la humanidad: la violencia en sus diferentes formas, como manifestación de la sinrazón.
 



Quizás, desde que el mundo es mundo, siempre, han existido guerras. No, no es un fenómeno nada nuevo. Seguramente ya muy al principio de la historia de la Humanidad, ya existió la violencia. Escrito está el testimonio escrito de que Caín mató a su hermano Abel: el asesino Caín, quizá más materialista, tal vez deseando tener más poder..., dice la historia que mató a su hermano Abel que era más "religioso" y hacía habitualmente sus ofrendas a Dios. 

 Pero ello no la justifica.
 
La cuestión es que hoy, ya en la segunda década del siglo XXI, después de más de 30.000 años, la raza humana sigue haciéndose daño, actuando inhumanamente en múltiples ocasiones. ¿Por qué?


La causa siempre está puesta en alguna excusa estúpida o irracional: porque piensa diferente o porque tiene algo que es envidiable…

Es un crimen infame ante el que toda condena moral se queda corta. Es el odio quien mueve las guerras; es el odio y el afán de poder.



Toda guerra, también el terrorismo, esa manifestación particular de la violencia, esa guerra “sin campos de batalla” que se convierte en una indiscriminada amenaza a la vida... ¿qué base puede tener?

Y... ¿dónde están los más culpables?

Observemos un poco la realidad: Vivimos en un mundo que engendra violencias al potenciar que sea una minoría la que lo tiene todo, llevando a la desesperación a una gran mayoría que carece de casi todo (menos de armas, porque el negocio es el negocio).
 

Si queremos descubrir a los más CULPABLES... preguntémonos: ¿quién o quienes se benefician de esa situación?"

La respuesta, por mi parte está bien clara: los resortes de libertad están al servicio del capital y de todos los instrumentos financieros que han permitido y permiten las tantas guerras y las tantas acciones terroristas.

Toda guerra es perversa porque viola el mandamiento de la ética natural: "no matarás". Pero se presentan problemas: Cuando un país es agredido por otro, ¿qué debe hacer? ¿Tiene derecho a usar las armas en defensa propia? ¿Cómo deben comportarse los gobernantes de los pueblos que asisten a la limpieza étnica de minorías por parte de dictadores sanguinarios que violan sistemáticamente los derechos humanos? ¿Es válido alegar el principio de no-intervención en asuntos internos de los estados soberanos y asistir pasivamente a crímenes contra la humanidad? ¿Cómo reaccionar al terrorismo que puede utilizar armas de exterminación masiva y ocasionar millones de víctimas inocentes? ¿Es, entonces, legítima una guerra preventiva…?  


Estas cuestiones nos hacen pensar: no es fácil una solución global. En todo el mundo, se va generando el debate: unos sostienen la tesis de que, dada la capacidad devastadora de la guerra moderna que puede comprometer hasta el futuro de la especie y de toda la biosfera, ya no hay ninguna guerra justa. Otros afirman que puede haberla en la de "intervención humanitaria", siempre limitada a impedir el etnocidio y los crímenes de lesa humanidad. Un tercer grupo de países reafirma: hay que recuperar la guerra justa como autodefensa, como castigo a los países del “eje del mal” y en prevención de un ataque con armas de destrucción masiva.
 


Pero, si queremos ser razonables, pensemos: en las condiciones actuales toda guerra representa un riesgo altísimo, pues disponemos de una máquina de muerte capaz de destruir la humanidad y la biosfera. La guerra es un medio injusto.

Además, en las condiciones actuales, toda guerra representa un riesgo altísimo, pues disponemos de una “máquina de la muerte” capaz impedir la vida en la Tierra. La guerra es un medio injusto y muy peligroso. No existe ningún tipo de derecho que le conceda legitimidad al hecho de matar a nadie, pero peor si puede destruirlo todo, simplemente por pulsar a un botón equivocado….
 


Aunque, realmente, una "intervención humanitaria" limitada es justificable (al menos teóricamente) si cumple dos condiciones: que no la decida ningún país por su cuenta, sino la comunidad de las naciones (ONU) y que respete dos principios básicos: la inmunidad de la población civil y la adecuación de los medios (no pueden causar más daños que beneficios). La fuerza empleada como autodefensa no la convierte en buena, pero se justifica dentro de la estricta adecuación de los medios.

Todo esto vale (siempre teóricamente), pues es importante aclarar posiciones. Sin embargo en la práctica se ha demostrado, mil veces, que todas las guerras (incluidas las de “intervención humanitaria”), no observan los dos criterios de inmunidad de la población civil y de la adecuación de los medios. No se hace distinción entre combatientes y no-combatientes. Para debilitar al enemigo se destruye su infraestructura, causando muchas muertes de inocentes (98%). Las consecuencias de la guerra perduran por años y hasta por siglos, como en el caso del uranio empobrecido.

Los conflictos armados ¡siempre! son una catástrofe. Provocan sufrimiento y violan los derechos humanos.

¿Por qué siguen ocurriendo?
 

Lógicamente porque son "un gran negocio". Hay quienes se benefician de ello. Y el poder (siempre unido al capital) está en sus manos.
 
Tenemos los hechos ante nuestros ojos: la violencia campando por el Mundo. Sin más razón que la sinrazón.

Existen responsables, pero ¡hay alternativas!, aunque parece que no son rentables para los "dueños del dinero".

Así, estamos asistiendo al paso de la lógica de la sociedad a la lógica de la guerra. Acaso que el mundo está en franco retroceso. Es irracional seguir pensando que las guerras sirven para algo ¿acaso el matar seres humanos la solución a la lacra del paro? ¡Qué locura pensar así! La guerra es sin duda el más aterrador de los monstruos producidos por el sueño de la razón.
 

El lucrativo negocio de las guerras se impone: son millares las compañías que producen y venden armas.

La industria armamentística es un negocio global que abarca la fabricación de armas y de tecnología y equipos militares. Incluye la industria comercial dedicada a la investigación, desarrollo, producción y servicio de material equipos e instalaciones militares. Las empresas productoras de armas, también conocidas como contratistas de defensa o de la industria militar, producen armas principalmente para las fuerzas armadas de los estados. La industria de armas también lleva a cabo proyectos de investigación y desarrollo.
 

Las diez primeras compañías que más importantes fabricantes de armas son:

Lockheed Martin (EE.UU.), Boeing (EE.UU.), BAE Systems (Reino Unido), General Dynamics (EE.UU.), Raytheon (EE.UU.), Northrop Grumman (EE.UU.), EADS (Unión Europea), Finmeccanica (Italia), L-3 Communications (EE.UU.), United Technologies (EE.UU.), que venden, por todo el mundo, sus productos: Aviones, electrónica, misiles, vehículos militares, buques de guerra, artillería, electrónica, motores, etc.

Pero hay muchas más. Y pocos países se libran de fabricar algún tipo de armamento.

Se estima que cada año se producen más de 1,5 billones de dólares en gastos militares en todo el mundo (aproximadamente un 3% del PIB mundial).
  
Generando unas ganancias millonarias a quienes las producen, dando trabajo a más de un millón de personas empleadas en sus servicios.
 

El Instituto de Investigación de la Paz de Estocolmo (SIPRI) ha publicado un informe en que afirma que la industria de armamentos es uno de los sectores económicos que más ha crecido en los últimos tiempos, pues la facturación de la venta de armas y equipos bélicos, mueve un total de 465.770 millones de dólares.

Una locura total. ¿Somos racionales, o no,  los habitantes de este hermoso planeta Tierra?

El resumen es que los seres humanos, como energúmenos,  hemos matado a 160 millones de otros seres humanos en el siglo XX.  Y la pregunta correspondiente es: ¿Es esto lo que queremos para este nuevo siglo?
 
Tenemos cantidad de instrumentos de destrucción, pero también poseemos innumerables instrumentos de reconciliación. Se impone, luchar CONTRA EL MAL QUE DESTRUYE VIDAS, ese enemigo "ANÓNIMO", que a todos perjudica.
 
 
La Tierra necesita puentes y no muros. Y esto es lo que nos corresponde a los ciudadanos de buena voluntad. Urge llenar la Tierra de tolerancia y entendimiento para caminar hacia la paz: nunca habrá paz en el mundo si no hay paz entre las diferentes culturas y creencias.

Una parte importante de la Historia que ahora se escribe está en nuestras manos: cada día, en cualquier lugar, podemos tener gestos amorosos para con toda la gente que nos rodea y con la que tenemos algún vínculo (que, tantas veces, son ilimitados). Siendo conscientes de que es sobre la Justicia, la paz, la libertad, la equidad, el reconocimiento de la dignidad de todo ser humano, dónde puede edificarse un futuro esperanzador para la Humanidad. O somos fraternales o somos fratricidas.
 

No basta estar a favor de la paz. Tenemos que estar contra la guerra y contra la denominada “acción militar preventiva”. Pues no hay ninguna guerra ni justa ni justificable o humana; todas son perversas. Toda guerra es una matanza inútil. Un gran peligro para la Humanidad. 
 

La guerra no es solución para ningún problema. Debemos buscar un nuevo paradigma, a la luz de Gandhi y de Luther King., si no queremos destruirnos: la paz como meta y como método. Si quieres la paz, prepara la paz.
 


 

 

6 comentarios:

  1. Pues la solución es precisamente hacer la guerra sin cuartel a los vendedores y fabricantes de armas, y los estados cómplices.

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  2. Seguramente... ¿con pistolitas de agua?

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  3. Gran artículo, siempre son una catástrofe en la que además de los directamente involucrados, también provocan demasiados daños colaterales. Es terrible el panorama que tenemos, deseemos que gane el amor, la fraternidad.
    Un fuerte abrazo, José María.

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  4. Como siempre ,una crónica completa y justa en sus apreciaciones. Estoy con la Madre Teresa en que la guerra empieza mucho más cerca de nosotros de lo que imaginamos. Ya estamos en guerra casi entre nosotros, con excepciones por supuesto, pero que las armas circulen impunemente entre los jóvenes y hasta niños que cometen delitos ya es guerra. Un abrazo y felicitaciones por tus datos tan claros y certeros.

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  5. A paz é um bem precioso. Os fazedores da guerra querem e semeiam a morte e a destruição.

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  6. Para tomar nota de las cuatro condiciones para la paz.

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