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sábado, 30 de mayo de 2015

SOBRE MI ÚLTIMO LIBRO PUBLICADO

 

EL  FUTURO              EN  MIS  MANOS

Es un libro de trabajo, aunque se lee como narrativa. Podrían bien ser las lecciones de un Taller de Emprendimiento. Algunas páginas, efectivamente, las he sacado de mis talleres de “El Arte de Vender” que estuve impartiendo durante años pasados.


El libro “EL FUTURO EN MIS MANOS” puede leerse como quien lee una novela y sigue, uno tras otro, sus capítulos; pero también puede ser utilizado como medio para animar reuniones y charlas, en grupos dedicados a la venta, para talleres con personas que buscan trabajar por su cuenta, para jóvenes que andan con la gran duda de no saber para dónde tirar, después de haberse preparado académicamente y no encontrar un empleo digno, etc.

Yo lo propongo como inspirador e invitación a la creatividad; incluso como instrumento o “herramienta de trabajo” que pueda ser utilizada por quienes busquen mejorar en sus vidas.
 



 
Espero que sea algo como un “activador” potente para tantas personas que quieren conocer esas “leyes” que son básicas para lograr todo eso que se pretende lograr; aquí lo ofrezco avalado por cuanto yo ya he experimentado, en mis talleres y también cuando “me he puesto” a vender. 

Mis pretensiones, en estos tiempos de malestar social por tan alta tasa de desempleo son: animar, orientar, sugerir ideas, facilitar el trabajo dotando de herramientas válidas para esas personas que quieran dedicarse al mundo de la venta, de la mercadotecnia.
 




¿Y por qué me centro en el mundo de la venta?

Bueno ¿y de qué se puede vivir en medio de este sistema económico en el que estamos?, ¿quizás podríamos dedicarnos (en una economía de subsistencia) a la agricultura, a la pesca, a la ganadería…? Pero ¿y viviendo dónde?, ¿invitamos a nuestros jóvenes a que se vayan a repoblar algunos viejos asentamientos abandonados a cultivar la tierra o criar pollos…?, ¿o mejor emigrar (renunciando a familia y amigos, a costumbres y cultura) yendo a buscar algo adónde haya oferta de mano de obra, acaso a países emergentes faltos de tantas cosas, en los que está todo por hacer…?

Si, además de ser animales urbanos, ponemos los pies en la tierra, creo que lo que toca es optar por emprender, lanzarse a vender. 

Y lo digo, así de claro, porque yo pienso que, fundamentalmente, quienes quieran emplear su tiempo en una actividad rentable, han de hacerlo ofreciendo algo, sin esperar que haya un gobierno o una empresa contratantes: hay que lanzarse, hay que emprender una actividad que produzca ingresos.
 



Yo creo que todo eso que hagamos (dibujar, pintar, escribir, cantar, cocinar, decorar, instalar ordenadores o hasta dar clases de matemáticas), de alguna manera, tiene mucho que ver y hasta se le puede llamar vender: es ofrecer algo a otras personas a cambio de dinero. Puede ser un producto o un  servicio; algo que se oferta y se demanda (un artículo, una colaboración técnica, una formación o información en algún tema…).

La sociedad ha cambiado y también la mentalidad de las nuevas generaciones. Hoy ya poca es la gente que piensa en alcanzar ese puesto de trabajo fijo, para permanecer haciendo lo mismo y durante toda su vida activa… El mundo del trabajo ha cambiado, tan brutalmente que ya nada es como era.

Quizás no nos guste mucho, pero es el “mercado de trabajo” que ahora está a disposición de la mayoría de la gente.
 




 ¿Cuál es el contenido de este “TALLER-LIBRO DE AHORA EMPRENDEMOS”? ¿Qué hay en estas 212 páginas del libro “EL FUTURO EN MIS MANOS”?

- Experiencias vividas, en primera persona o conocidas personalmente, que son reales, aunque noveladas.

- Historias montadas por el autor, por mí, desde la imaginación de una persona creativa como yo.

- Otras son vivencias aunadas en un único relato, aunque en su génesis no lo fueron.

En fin, resultan veinticinco relatos que a alguien puede apetecerle leérselos, con la intención de distraerse o hasta divertirse un buen rato, pero tienen un contenido que también puede utilizarse como material de trabajo.      

En las primeras páginas del libro, a modo de justificación, comparto algunas vivencias y también doy razones, como es el plantear que la sociedad ha cambiado y que ello significa que el mundo del trabajo es diferente para las nuevas generaciones.



Para introducir la temática digo que hemos de OPTAR POR EL FUTURO CON UNA MIRADA OPTIMISTA.

Si queremos que la sociedad de mañana sea mejor, hemos de trabajar por desarrollarla…, como siempre se ha hecho a través de la historia de la humanidad.

Yo soy una persona que creo y así lo digo y repito: Siempre hay oportunidades, pero hay que prestar atención a las ocasiones que se nos presentan por delante… ¿Acaso haciendo algo que nunca habíamos pensado?, ¿tal vez introduciéndonos en el mundo de las ventas?    
 

Bueno, no vale rendirse: miremos las cosas de una manera positiva: aún no es el fin del mundo, también hay “brotes de esperanza”.

Miremos con atención: ¿qué tenemos?, ¿dónde están los “brotes verdes”?

Creo que, esencialmente, en las iniciativas propias. El futuro está ¡en nuestras manos!     
                     




En las páginas que denomino como PREÁMBULO, paso a exponer algunas ideas como: la importancia de CREAR CONFIANZA, aceptar que TODO CAMBIA y que el mercado del trabajo ha evolucionado con la sociedad, que EL FUTURO YA ESTÁ AQUÍ, que estamos en un tiempo nuevo y ¡el mundo sigue cambiando! Y también el mundo de las ventas.     

Para acabar, luego, con la propuesta de ¿VENDEMOS? O lo que es lo mismo, tomarnos en serio ese arte que todo el mundo practica. Aunque, acaso, podríamos plantearnos… ¿cómo lo hacemos?    
   

Para pasar luego a relatar unas cuantas (son once) HISTORIAS DE SUPERACIÓN.

En ellas invito a centrarnos en el ahora y VER: Es hora de ver la vida con ojos nuevos. Y la recomendación primera es: buscar un propósito, un por qué, una motivación que nos lleve a un crecimiento personal profundo. 
                                                
En EL JAZMÍN QUE NO DABA FLORES ya planteo que si lo que hacemos no nos hace felices, quizás sea hora de cambiar algunas cosas…

Considero muy valiosa la historia de CONVERSACIONES CON UN CONVERSADOR. Es toda una clase, con teoría y práctica, llena de orientaciones para cualquiera que desee acertar a vivir con calidad y dignidad; haciendo realidad los propios sueños. Casi una exposición de una parte importante del contenido de algunos de mis talleres.    

CARINA, BUSCADORA DE LUZ es la enriquecedora historia de una chica que deseaba encontrarse a sí misma y, dispuesta a cambiar todo lo que fuese necesario para librarse de sus miedos y salir de la mediocridad, opta por pedir ayuda a alguien que la pudiera ayudar. Creo que puede iluminar de positividad a quienes la lean.  
                  
 
                                             
Recomiendo leer con detenimiento LA FUENTE QUE NO TENÍA AGUA. Porque, tantas veces, caemos en rutinas… ¡sin pararnos a pensar lo que estamos haciendo! Viejas costumbres, pueden ser nuevas oportunidades. ¿Por qué no mirar viejas realidades con ojos nuevos? Lo importante es mantener activa la fe en la vida.
                                                    
En SANDRA queda reflejada la realidad de muchos de los actuales universitarios: mucha formación, pocas salidas. Paralelamente, el amor puede hacernos elegir caminos errados; pero sabiendo lo que se quiere, los sueños se pueden alcanzar, aunque haya que cambiar algunos planteamientos iniciales.
                                                                                      
Desde LA VENDEDORA INDIGNADA planteo que sin motivación, la vida es una insoportable rutina que lleva a mucha gente al desánimo y al aburrimiento.    
                                                                  
La historia de BLANCA ITZIAR es clave: la vida, tantas veces, tiene dos caras. Pero, como con el vil metal, las dos forman parte de la misma moneda. Y todo tiene su valor. Las sombras no nos han de impedir ver la realidad, como la luz tampoco nos ha de cegar.
                                                           
En EL CLUB DEL INTERCAMBIO planteo un proyecto muy alternativo para una realidad cambiante. Generar riqueza es posible, quizás con unos modelos de economía diferente…
 
 
Después, están (son trece) los que clasifico como RELATOS SOBRE EL ARTE DE VENDER.
Seguramente se me nota bastante (hasta mucho) que soy defensor de la venta directa y también del multinivel o venta en red.

Pero es que, además, yo pienso: ¿y cómo si no puede alguien lanzarse a montar su propio negocio sin contar, previamente, con un buen capital para financiarse?

EL TREN DE LA OPORTUNIDAD Es ese tren que, acaso, pasa sólo una vez y hay que aprovecharlo o se escapa… Con decisión y aprovechando las orientaciones de una persona con experiencia, los mejores sueños pueden alcanzarse.             

ANGÉLICA Y EL VENDEDOR DE LIBROS lanzan un reto a los comerciantes del siglo XXI: los negocios al estilo  tradicional ya no es posible mantenerlos. Y, cuando los objetivos no se cumplen, hay que cambiar de objetivo o las estrategias.
                    
 
 
 

CON GANAS DE CAMBIAR MI VIDA.  Éste y los dos siguientes relatos son una misma historia: la de una prostituta que conocí, hace unos años, en una esquina. Fue toda una experiencia… de la que los dos, ella y yo, aprendimos cosas. Sí, si no nos gusta lo que hacemos ¿por qué no intentar cambiar de modo de vida?              
Continúa la aventura en LA ENTREVISTA y en PROYECTO Y METAS: para cambiar de vida, hay que dar pasos; siempre partiendo de nuestra propia realidad personal y definiendo  unas metas específicas que nos lleven a vivir nuestros días cargados de satisfacciones y felicidad.     
                        
EL CHARLATÁN viene a aclarar algo importante que mucha gente no tiene claro: para alguien que pretende ser profesional de ventas, no es una  cualidad fundamental el tener facilidad de palabras; es más importante el saber escuchar lo que necesita su clientela.
  
Por fin, IMPROVISANDO. Y, con esta historia subrayo la importancia de la duplicación, como la “regla de oro” de la venta en red. Pues el producto es importante, pero también el modo de hacerlo llegar al público.   
                                                            


Para acabar el libro, incluyo unos ANEXOS (EL JACINTO DE LOS LAGOS, UN EJEMPLO DE SOPORTE PROFESIONAL, PERFIL ADECUADO y HACER LLAMADAS EFICACES).

Y unas cuantas dinámicas o EJERCICIOS PARA TRABAJAR EN GRUPO (AUTORRETRATO, VAMOS A VENDER, Y ¿QUÉ LE PIDO YO A LA VIDA?, EN UNA EXPLOTACIÓN AVÍCOLA y TEMORES Y EXPECTATIVAS).
    
             


 

martes, 26 de mayo de 2015

PREFIERO LO MEJOR


LA MEDIO LLENA

Y LA MEDIO VACÍA

 

La vida no siempre es

tan exacta como un número;

que muchas veces cambia

según se la contempla.

 

Lo azul no es siempre igual,

mirado desde lo hondo

de la profundidad del mar

que desde lo más alto

de una gran torre vigía;

ni el rojo es bermellón

en todos los momentos

y acaso varía a carmesí,

pues depende, así, también

de uno u otro matiz.

 

Si la botella en cuestión está

del contenido a medias...

¿cómo es que estará ella?

 

¿Qué es lo que más impacta

a quien la observa triste?

¿Qué es lo que descubres

cuando la observas tú?

 

La medio llena es también

la que está medio vacía.

 

Medio llena de dolor

o vacía de ilusiones.

Medio vacía de ganas

y llena de cansancios.

Medio llena de esperanza

o vacía de amargura.

 

Media... sin apenas temor,

y con mucho optimismo.

  

Según desde donde la mires

y con los ojos que lo hagas,

es que la verás más llena

o, acaso, ya acabándose.

 

Quizás que lo importante

no esté en el contenido

sino, más bien, seguro,

en la concreta manera

de observar las cosas.

 

Todo es verdad... y también

así ¡todo es mentira!

 

Mas hay algo importante

que a cada quien depende:

si quiero ver el bien llegar,

seguro lo hallaré cada jornada,

pero si prefiero quedarme

en mirar lo que no, con tristeza,

es provable que nunca vea

lucir el sol de la esperanza

para llenar mis días de ilusión.

 


Si la melancolía lastimera

me lleva, acaso, a desistir

de creer que puedo ver

lo que aún busco ser o hacer

¿no será mejor creer

que, con paciencia, certera

podré lograrlo entero

y a total cabalidad?

 

La preocupada pesadumbre

vacía la vida de color;

la rebosante y viva alegría

llena de gozo el corazón.

 

¿Cómo miro el camino?

Lo que importa ¿es lo que aún

me queda por andar

o sólo valoro aquellos tramos

que ya anduve y dejé atrás?

 

¿Qué valoro de una amistad?

¿Los recuerdos de vivencias pasadas

o lo que espero, con ella, compartir 

desde ahora en adelante?

 

¿Cuál es mi verdadera edad?

¿La que tengo vivida, que pasó,

o la que aún me queda por vivir?

 

Yo prefiero mirar de abajo

a arriba... y siempre descubrir

que la botella que tengo delante

está siempre más llena que vacía.

 


(En Ácido desoxirribonucleico)

 

martes, 19 de mayo de 2015

ELECCIONES MAYO 2015

¡POR COJONES!

Como todavía no tengo los setenta años y se leer y escribir, pues entré en el sorteo (me recuerda a aquello de “la mili”) y ¡he sido asignado para tomar parte de una Mesa Electoral de las próximas elecciones. Vaya, yo que pensaba ir a pasar el día fuera… ¡me han jodido bien la jornada! Domingo grande de mayo con clima de verano… (y suerte tengo de que no soy rociero).

Pero bueno, dicen que es un “deber cívico ineludible”… porque sin personas como yo “sería imposible llevar a término la celebración del proceso electoral”. Y lo dicen los que se aprovechan bien de este sistema que llaman democrático (aunque poco tiene, según mi parecer, de lo que es verdadera democracia), donde votar no tiene nada que ver con elegir.

Paralelamente, ello supone que debo ponerme a estudiar el “Manual de instrucciones” (todo un panfleto en el que, acaso intencionadamente, hay cosas que no quedan claras) que me han entregado para que me entere de cuáles son mis funciones, mis derechos y obligaciones y hasta el delito en el que puedo incurrir si me quedo dormido y no aparezco por el local electoral que me corresponde…

La verdad es que, tomándomelo desde un lado positivo, pienso que hasta me lo puedo pasar bien; pues aunque a mí lo de escuchar mentiras mucho no me atrae y normalmente prefiero el cine al teatro, ¿por qué no vivir esta nueva “experiencia religiosa” de asistir a este “concurso” en el que todo el mundo sale ganador?
 

La motivación que se me ofrece para desarrollar este servicio a la comunidad ciudadana (que puede durar alrededor de las 15 horas), casi me hace llorar de emoción…, pues soy consciente de que, a partir del día 25 de mayo ¡todo seguirá igual! Pues, aunque cambien nuestros ediles, seguirán “manejando el cotarro” los mismos de siempre.

 
 

 

lunes, 11 de mayo de 2015

COSAS... DEL TREN


 
COMPARTIENDO
VIVENCIAS…

 
La ventaja que tiene el viajar en tren es que, mientras avanzas en el trayecto que te lleva al destino, estás libre para hacer otras cosas: desde escuchar música hasta leer o escribir. Yo hago lo posible por conseguir un asiento con mesa y eso me da muchas posibilidades de aprovechar al máximo ese tiempo que dura el viaje.

 
Viajaba yo un día en tren, dirección a Jerez, como cada semana, para pasar el día con mi madre. Iba leyendo unos folios, tomaba notas al margen, tachaba algunas cosas… Frente a mí iba una chica sentada, con sus cascos en los oídos,  escuchando algo. En un momento que yo dejé mi tarea, ella se dirigió a mí diciéndome:  

- ¿Es usted escritor?

 
Entonces yo (más que ilusionado de que, acaso, aquella joven estudiante me estuviese reconociendo), viendo la oportunidad para entablar una conversación que diera un sabor diferente a mi viaje de todos los martes, le contesté:

- Sí, ¿por qué?, ¿acaso eres aficionada a la lectura y me reconoces, por haberme visto en alguna librería? (le contesté lanzándole mi doble pregunta que la empujaba a darme una respuesta).

- No, a mí no me gusta leer…

- ¿Y cómo así (la interrogué, de nuevo, señalando unos libros que llevaba?

- No (contestó presta) estos son libros de estudio.

- Ah, ¿y qué estudias?

- Estudio matemáticas, hago Ciencias Exactas.

- ¡Vaya!, eso no es para torpes.

- Bueno, me gustan…

- Y (seguí con mis preguntas, queriendo llevarla a una conversación más jugosa de la que yo aprender algo mientras podía darle a ella la oportunidad de llevarse también alguna enseñanza por mi parte), ¿cómo ocio no lees otras cosas?

- Pues no, ya le he dicho que no me gusta leer, sólo lo hago por obligación.

- Ya, te entiendo. Pero…, oye ¿y no será que no has encontrado ningún tema que te motive, hasta que te apasione…?

- ¿Cómo dice?

- Vamos a ver, por ejemplo, ¿no te gustan las historias de amor?

- Bueno, creo que sí…

- Verás, te invito a leer esta (yo, entonces, le saqué uno de mis libros, que llevaba en la cartera, y lo abrí por la página en que comenzaba un relato mío sobre una historia de enamorados).

Ella lo leyó entusiasmada. Al terminar exclamó:

- ¡Oh!, ¡qué bonito!

 
Había acertado, y ya más confiado, le dije:

- ¿Te ha gustado, verdad?

- Sí, mucho…

- Entonces, ¿te gusta leer o no?

- Bueno… ¡esto sí!, la verdad es que me ha gustado mucho… ¿Todo lo que escribes es así?

 
 
Me di cuenta de que empezaba a tutearme. “Esto va bien”, pensé para mis adentros.

 
Y le contesté, lógicamente:

- Bueno, trato otros temas… Pero, verás, te voy a decir una cosa: para vivir con alegría, para lograr cualquier cosa que pretendamos, necesitamos tener una motivación: saber para qué leemos (qué esperamos encontrar en esa lectura) o para qué estudiamos o hacemos lo que sea. Se trata de saber la razón por la cual dedicamos nuestro tiempo y esfuerzos a esa tarea a la que nos entregamos.

Por ejemplo, dime:

- Para qué estudias tú Matemáticas?

- Bueno, mi padre dice que sirvo para eso y como también me gusta…

- No, no es eso: ese puede ser el porqué, pero yo te estoy preguntado el para qué… ¿Qué es lo que esperas alcanzar, después de que termines tus estudios?

- No sé, eso ya se verá…

- No, no se verá, luego tendrás (le dije con una cierta ironía) que apuntarte al paro ¿o no?

- Pues sí, seguramente.

- ¡Concedido! (seguí con mi ironía).

- Vaya que me lo estás poniendo bien...

- Tú misma te lo pones así.

- ¿Cómo?, ¿qué es lo que yo…?

 
Se quedó dudando cómo terminar su frase, yo sin esperar a que dijera nada más, seguí:

- Si no sabes lo que quieres conseguir, nunca lo vas a lograr.
 

Me callé, ella también guardó silencio.
 

No duró mucho pero el silencio fue intenso. Ella me miraba, como esperando un poco de luz para salir de aquel callejón al que la había llevado, sin que nunca ella hubiese pensado que aquella mañana de invierno un desconocido se le iba a convertir en una especie de “cuestionamiento de vida”.

 
Y, mirándola a los ojos, rompí el silencio, diciéndole:

- Verás, te explicito:

Para llegar a un lugar, tienes que saber a dónde quieres ir, para dirigirte (por el camino adecuado, a la dirección correcta, meta de tu destino). Y para encontrar “tu sitio”, profesionalmente hablando, tienes que saber qué es lo que quieres, qué es lo que pretendes lograr; nada encontrarás si no lo buscas.

Y… así llegó el tren a Jerez. La chica seguía hasta el Puerto de Santa María.

- Bueno, pues ya sabes… determina lo que quieres, enfócate y ¡a por ello! Ha sido un placer conocerte.

- El placer fue mío, y gracias por su “clase”.

- Bueno, hasta que nos veamos otro día…

 
El martes de la semana siguiente, cuando yo bajaba por la escalera mecánica al andén para coger de nuevo el tren, coincidí con la chica que también lo hacía. Ella, al verme, se volvió y me dijo:

- Ya sé lo que quiero, lo que voy a hacer cuando termine mi carrera.

- ¿Cierto?

- Sí, me dedicaré a la enseñanza: prepararé oposiciones y cuando las gane, me dedicaré a dar clases de matemáticas.  Es lo que quiero.

- ¡Concedido! Así sí (le dije). Y aún añadí: Enhorabuena, serás una buena profesora de matemáticas, no te quepa la menor duda.

 
La chica se sentía feliz de haberlo visto claro, de haber podido decidirlo y compartir conmigo su alegría. Y, ciertamente, a mí también me aportó felicidad su “descubrimiento”.

 
  

(Experiencia publicada en mi libro “El futuro en mis manos”).