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sábado, 19 de marzo de 2016

FLORES AMARILLAS




Levanta la vista y mira;
que el campo está lleno entero
de innumerables flores amarillas.
Es signo inequívoco y certero
de que renace la vida.


 
 
 

 
Es ahora que llega el momento
para acoger con alegría
y abrir nuestros corazones,
al despertar de cada día,
con buenas y nuevas intenciones.


 
 
                     
 

 
Basta ya de mirar al suelo
y andar tristes los caminos,
pues la certera invitación del Cielo
está en buscar nuestro destino
haciendo feliz… ¡al mundo entero!


 
 
 

 




jueves, 10 de marzo de 2016

15 - M... y algo más.


 
Si queremos que la sociedad sea lo que tiene que ser, es necesario (muy necesario, hasta imprescindible) en movimiento ciudadano.

En un momento determinado de nuestra reciente historia, surgió la movida (fruto de la indignación) del 15 - M. Tenía que ser y fue.






Movimiento de indignación, que se organiza a raíz de la gran manifestación (convocada por diversos colectivos de la ciudadanía) el día 15 de mayo de 2011. Era una gran protesta en contra de la penosa realidad que padecía tanta gente y de la mala gestión política que sufríamos la mayoría de la ciudadanía.



 
Después de unos años de pensar democráticamente, tantos ciudadanos (mujeres y hombres) de a pié… ya estábamos hartos de esa manera “tan poco democrática” de hacer uso de la política y pretendiendo lograr todos los escaños necesarios para tener la libertad de actuar ejerciendo un cierto absolutismo o totalitarismo, o lo que es lo mismo: dictatorial-mente. Buscando los propios intereses, o los del partido y sus partidarios.



Hoy sabemos que hacer política no es (como se nos decía en nuestros libros de “Educación para el Espíritu Nacional”) el “arte de gobernar los pueblos”; sino que es una habilidad social: la de hacer realidad lo que es posible; siempre en bien del pueblo, buscando como ir atendiendo las necesidades de la ciudadanía, mejorando la vida en sociedad; lo que se dice: trabajar por el bien común.




Y, seguramente por esto, surge este movimiento en la calle: son miles y miles de personas las que más o menos organizadas, sin entrar en el juego de la política, guita ¡NO MÁS! dominio del poder en manos de los banqueros, de ciertas corporaciones e instituciones bien establecidas, del binomio PPSOE, que dejan a la ciudadanía sin posibilidades de participación real.   


Pero claro, la “clase política” se da cuenta de lo que está pasando y… ¿qué hacer?, ¿resistir?, ¿atacar a lo nuevo que está naciendo? O, ¿por qué no…, aprovechar la ocasión (no tan calva) para “sacar partido” de este juego?


Así a partir alguna gente que ya estaba metida en el mundo de la política (más de oposición, más de izquierdas y con pocas posibilidades reales de lograr muchas cuotas de poder) vio una interesante “oportunidad” para “recopilar” bastante fuerza activa de toda esa marea de gente descontenta e indignada y llevarla a su “campo de batalla” político. Y, de ahí nació todo un “partido” político (Podemos) que no deja de ser la nueva izquierda (más o menos unida o reunida) actualizada, una especie de “fotocopia” de IU, pero con bastante tóner (tinta) e impresa en un papel nuevo… Quedando, digamos, mejorada su apariencia del original; pero siendo lo que era: una fuerza política un tanto comunista, anti-sistema neoliberal establecido, partidaria de la república, del laicismo, etc., etc. Pero que, como ya había pasado décadas atrás, no dejaba de ser “izquierda des-unida”, a pesar de lo que decía en sus siglas. Y demostrado queda cuando, a los chicos de Podemos les llega la tentación de convertirse en “casta” (¡qué tendrá el poder que tanto apega a los honorables sillones!), surge, de nuevo, la lucha por el poder, los enfrentamientos entre líderes, la división. Lo que para unos sí vale, a la hora de alcanzar el “poder”; para otros eso es contradecir (infidelidad) a las ideas, a los propios principios. Pareciera que hay quienes lo que buscan es “darle la vuelta a la tortilla” y llegar a ocupar las cotas de poder que antes tenían otros (esos que es necesario echar, para que dejen su sitio libre). Pero, para la mayoría del personal apuntadas al “movimiento anti orden establecido”, esto parece que se va convirtiendo en más de lo mismo. O, como diría en su día Julio Anguita “el reversos de la misma moneda”.

Y claro, ante la tentación mediática de “ser o no ser”, los unos quieren y pretenden conseguir sus “votos” y sus sillones…, mientras otras y otros siguen viendo claro que su papel ha de estar siempre (aunque sea en el “gallinero”) pero interpelando, cuestionando, opositando, declarando ¡indignación!

En su día (fascinante momento histórico), llegó la democracia. Con alianzas (no extremistas) y eurocomunismos (no tan comunistas como lo eran antes), fueron posible los ¡pactos democráticos!

Ahora, surge el gran dilema: ¿Cómo ser indignados pactando con los de siempre, con esa “casta” que desea mantener “casi todo” como siempre fue… (lo “bien atado”)?

Con buen discurso y hábil manejo de los símbolos, pero con poca “mano izquierda” para alcanzar las necesarias “aptitudes” para llegar al poder ¡el cambio, pedido por la calle, no es posible!

Haría falta aprehender a dialogar, llegar a saber respetar la opinión de quienes piensan y sienten de manera diferente… ¡empeñarnos en ser personas civilizadas!



 
Para mí que el 15 - M fue un clamor popular. Algo necesario y aplaudible; mientras que la manipulación que se hace de este movimiento para convertirlo en… aquello de lo que tanta gente estaba en contra, no deja de ser un “querer pero no poder” (quizás por no saber cómo hacer) para, como tantas veces, “decir” en voz alta lo que es falso y lo que, poco a poco, todo el mundo se va dando cuenta de que no es.

Me consta que ésta, mi “declaración” puede resultar provocadora para una parte de quienes me lee; pero… bueno, yo aquí invito a quienes lo deseen, a decir sus pareceres; que hablando, dialogando, opinando… ¡todos nos enriquecemos! Y eso sí que es algo en lo que todas y todos PODEMOS participar.
Gracias.