Páginas vistas en total

domingo, 28 de febrero de 2016

¿UNA ERA ECOLÓGICA?


 
La bio-cultura, ¿una utopía? ¿O es ya una realidad?

El otro día, saliendo de FIBES, llegaba una familia y el pequeño preguntaba a sus acompañantes adultos: ¿qué es eso de biocultura?

El padre le contestó: - Pues hijo, lo de toda la vida: vivir lo mejor posible consumiendo productos naturales y sanos.






Tengo que reconocer que, las palabras de aquel hombre me hizo pensar en algo que, desde hace tanto tiempo, hemos pensado y deseado, tanta gente, de vivir sanamente, cuidándonos, respetando el entorno, alimentándonos saludablemente… Y que no es nada nuevo; aunque, tantas veces, por lo que sea, hemos abandonado “las buenas costumbres”, dejándonos arrastrar por costumbres que no son nuestras o maneras de vivir tan fáciles que nos evitan hasta a pensar racionalmente. Efectivamente hay “intereses creados” de grandes empresas que trabajan, cada día para “cambiarnos” la manera de pensar y de actuar.





La Naturaleza es biodiversa y dinámica. Y, como tal, conlleva diversas maneras de alimentarnos, de vivir según diferentes modos culturales. Cada pueblo, cada comunidad humana, ha aprendido a lo largo de los siglos, a vivir de maneras diferentes, pero lo más cercanamente posible de su realidad ecológica: la cultura es la vivencia repetida y transmitida de generación en generación.



 



Sí, BioCultura ha sido, en Sevilla, durante unos días, una feria de productos ecológicos por excelencia del estado español. La que lleva siendo una cita de referencia en otras ciudades, ha llegado por fin a Andalucía. Cientos de expositores, cientos de actividades, millares de hombres, mujeres y niños visitantes-participantes.













Una ocasión única para tender lazos reales, amigables, humanizados y humanizadores, entre productores y consumidores, animadores y concienciadores con tanto personal que busca informaciones y conocimientos… Ocasión para (respetando el planeta que, poco a poco, tanta gente parece que se empeña en enfermarlo), trabajar para encontrarnos todas las personas que deseamos vivir mejor, de manera más armónica, saludable y feliz.




Ojalá comencemos, después de estas jornadas de ver, oler, oír, escuchar, saborear las tantas “cosas buenas” que nos hemos encontrado en esta feria de productos ecológicos y de consumo responsable, a actuar, día a día, más responsablemente y también con más capacidad de ¡soñar que el mañana puede ser mejor!