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domingo, 21 de junio de 2020

EL VALOR DE LA VIDA

LA VALIOSA MECEDORA

Un día, inesperadamente, me regalaron una mecedora…, ese mueble diferente que es una especie de butaca con brazos pero que no asienta bien en el suelo, pues en vez de patas lo que tiene es una base curva que no hay cómo hacer para que deje de balancearse continuamente…

Al principio, ni sabía qué hacer con ella, ni tampoco en qué rincón de la casa colocarla para que no me entorpeciera mucho mis movimientos. Luego le encontré un sitio y también utilidad: todas las tardes me sentaba en ella un rato… para meditar y, a veces, hasta echaba una cabezada…

Después de varios años haciéndolo, mi mecedora ya era, para mí, un mueble valioso y fundamental para disfrutar mi cotidiana existencia. La valoraba como ningún otro elemento material de mi casa.

Igual pasa con la vida…:




Muchas veces, nos parece incomprensible que la gente joven vaya por la vida arriesgándola, cada día, de tal manera que pareciera que no valoran ese “tesoro” que tienen a su haber y que pueden perder, sin más, “jugando”, a lo loco, ¡poniendo en peligro, tontamente, algo tan valioso como la propia vida!

Mientras las personas mayores, que ya vamos con nuestra agenda bastante agotada, la valoramos tanto y vamos con mucha precaución para no arriesgarnos lo más mínimo; cuando, en realidad, ya es menor la cantidad de “valiosos” años, meses, días… que nos quedan por disfrutar.

¿Qué sucede?, ¿cómo es posible esta dual realidad?



La clave está: ¿en la inconsciencia de la juventud?, o, acaso, ¿en la sabiduría de haber aprendido a valorar ese tesoro que ¡se nos ha regalado al llegar a la nuestra existencia!?

Quizás sería bueno que, en estos tiempos que estamos viviendo de ¡tanto riesgo a perder el tesoro de la vida!, sin renunciar nunca a la alegría de vivir, también tomemos conciencia de que este tesoro que portamos, hemos de cuidarlo ¡cómo el gran Don que es!, y del que, gota a gota, minuto a minuto, podemos y debemos dar gracias de poseer.



Por favor, cuidémonos.


 

2 comentarios:

  1. Siempre hay que cuidar la vida al máximo. Los que ya nos va quedando menos, lo hemos aprendido con lo años y saboreamos cada minuto porque sabemos que están contados.
    Un abrazo

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