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jueves, 11 de septiembre de 2014

REFLEXIÓN ANTE EL 11 DE SEPTIEMBRE


 
¿QUÉ ES LA SEGURIDAD? ¿VIVIMOS EN PAZ
                  O CON MIEDOS?
Un día como hoy, ¡hace ya 13 años!, se sucedieron una serie de atentados terroristas suicidas en el supuesto país más seguro del mundo, mediante el secuestro de aviones para luego llevarlos a impactar contra varios objetivos y que causaron la muerte a cerca de más de 3.000 personas y otras más de 6.000 heridas, así como la destrucción del entorno del World Trade Center en Nueva York (con sus famosos rascacielos conocidos como “las torres gemelas”) e importantes daños en el Pentágono, en Virginia, lo cual precedería a la guerra de Afganistán, que llevaría también a incontables muertos, en sus varias “operaciones” y “ataques”.



Esto, fácilmente, nos puede hacer reflexionar sobre qué es eso de la “seguridad” y también qué cosas son las que nos hacen perder la paz y la tranquilidad. Y también, ¿por qué no?, cómo la vida de las personas puede cambiar drásticamente en un momento…

No es fácil definir el concepto de PAZ, entre otras cosas porque son pocos los intentos de medir el estado de paz en los distintos lugares de la tierra.

Muchas veces, la paz se mide como ausencia de violencia, a través de unos indicadores como es el nivel de los gastos militares de un país, respecto de otros; mientras que para otras personas o instituciones lo valioso es medir lo que se denomina “Paz global”, incluyendo niveles de democracia y transparencia, de educación y bienestar social, etc.
 

Si vamos a la etimología de la palabra, Paz (del latín pax), se trata de un estado (a nivel personal o social) en el cual se encuentra el equilibrio y la estabilidad; lo cual también sería ausencia de inquietud, de miedos, de violencias.
La Paz también está en el origen etimológico de los saludos: Shalom en hebreo y Salam en árabe, que significan algo así como “la paz esté contigo o con vosotros”. Saludos que encontramos innumerables veces en la Biblia.

También hoy, en los ritos cristianos (como es la misa) se emplea en el saludo o beso de paz que intercambia toda la comunidad en cada celebración.


Y, pienso, en este compartir entre personas creyentes, se está dando más valor a la paz interior que a la que se esté dando en un entorno geográfico. ¿Cómo si no, decir “la paz contigo” en viviendo en medio de una situación de conflicto bélico, por ejemplo?  
 
Porque la paz, tiene que estar en el corazón. Ya Confucio decía: “Si no estamos en paz con nosotros mismos, no podemos guiar a otros en la búsqueda de la paz”. Y, más actualmente Juan Palo II, papa de la Iglesia Católica, decía: “La paz exige cuatro condiciones esenciales: verdad, justicia, amor y libertad”. Y Dalai Lama apuntilla: “El mantenimiento de la paz comienza con la autosatisfacción de cada individuo”.
Y el miedo, ese bicho feo que se nos mete debajo de la piel, sin pedirnos permiso, ¿cómo nos afecta respecto al sentirnos o no en paz y tranquilidad?

Pero, para acabar esta pequeña reflexión, ¿qué tal si aprehendemos a vivir sin miedos…, por encima de todas las dificultades o problemas que podamos encontrar a nuestro alrededor?
 
Quizá es cuestión de fe, ya que como dice el obispo poeta Pedro Casaldáliga “Lo contrario a la fe no es la duda, es el miedo”.  Yo pienso, y suelo decir, que “Es mejor confiar que temer”; creo que es una buena fórmula para vivir “en paz”.



5 comentarios:

  1. Discrepo cordialmente de tí, esta no es "una pequeña reflexión", como dices, sino una muy profunda y acertada meditación.

    Mayoritaria, insistentemente los españoles dijimos NO A LA GUERRA, no fuimos respetados en nuestras demandas, nos metieron en aquello y se nos metieron los fanáticos religiosos, también padecimos aquí el peor atentado en siglos en el tremendo 11-M...

    La alarma social causa miedo, otra cosa es la alerta, que es preventiva. Todo se supera unidos, con determinación y tenazmente, así y con la ayuda de Dios. lograremos alejar los males y la degeneración de valores que padecemos...

    Gracias por tu aportación, José Maria, enhorabuena.

    Amistosamente.

    Mari Carmen.

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    1. Gracias, Mari Carmen por tu aportación enriquecedora a mi reflexión. Un abrazo.

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  2. La vida es corta, nadie sabe que va a pasar mañana; pero es mejor vivir como dices, sin miedo; porque tenerlo no nos va a cambiar ningún suceso...

    Muchos besos

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  3. No sabes cuánto deseo que los seres humanos aprendamos a encontrar la paz interior, para ser capaces de luchar por la paz por los medios pacíficos, con amor, inclusión, aceptación, y hermandad. Todos los pueblos estamos llenos de miedo, y no es para lo venimos al mundo. Ojalá que estemos a tiempo de cambiar de rumbo... aunque confío, a menudo los acontecimientos tambalean mis convicciones y anhelos.
    Un fuerte abrazo. Es una estupenda entrada, ojalá que muchos reflexionemos muy profundamente.

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