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domingo, 14 de febrero de 2016

POEMAS ENAMORADOS

TRES MOMENTOS

        CONOCERTE...


De verte
y verte
he llegado a creer
que nos conocíamos.

De mirarte
y mirarte...
he llegado a desear
que fuésemos amigos.

He oído tu voz,
he sentido muy cerca
el candor de tu sonrisa...
Y he comprendido... 
que el Cielo no está lejos.

La vida nos alienta,
muchas veces, a creer
que el Cielo está
tan cerca
que está entre nosotros.

Y así ha sido, preciosa,
como yo lo he visto
tan claro
que he creído
que el Cielo, efectivamente,
está
aquí
presente.

Y lo he sabido...
al verte,
al percibir tu olor
y al oírte.

Tu dulce carita
de ángel buena
me ha hecho sentir
que este suelo es
pedazo de Cielo
que hoy yo piso...

Conocerte... una suerte:
un don divino.

Y por eso, es
con una oración devota
que yo te ruego
que, por Dios,
no te alejes de mi vida.
Que sabiendo
que existes, y que 
cerca tu estás,
la vida es más hermosa,
es como estar... 
¡viviendo ya en el Cielo!





VEN, ACÉRCATE

Ven, acércate:
tócame, siénteme;
percibe
mi físico contacto,
mis besos, mis caricias. Ven:
no tengas miedo de sentir
cómo la vida vibra en ti…
No hay nada;
no hay otra cosa más
para la que estamos hechos
sino que para vivir.
Ven, acércate. Vive:
vive intensamente…
Yo te estoy esperando;
para que vivamos
los dos, tú y yo, juntos.





HISTORIA  INCREIBLE

Hemos llegado tarde...
a nuestra cita...
O tal vez fue
la historia personal de cada uno
la que llegó tarde a la cita...
Pero el encuentro
ha sucedido:
ahora es, nos hemos encontrado;
en este, único, momento
y circunstancia.
¿Qué hemos de hacer...
si la vida nos ha escrito
en libros diferentes...?
¿Qué podemos pensar,
que sea posible,
de todo cuanto, en sueños,
es tremendo y hermoso...?
¿Qué es lo que tenemos
que realizar...
de cuanto la vida nos ofrece,
en este presente momento...?
Brindemos...
por la hora inconcreta
en que nos hemos conocido;
que no siempre hay que vivir
haciendo historia;
que, a veces, la vida
hay que vivirla...
(sin días, sin horas)
y es bastante.

Amémonos...
total y ciegamente,
a esta hora y momento.
Y dejemos pasar,
fuera de nuestro mundo,
la historia cruel
que no nos quiso juntos;
que es historia real
de espacios y de tiempo;
pero que puede que, ahora,
sea ajena a la nuestra:
a la que hagamos
y yo
de la esta cita nuestra,
que se escapa feliz
del mundo y de su historia;
para hacerse veraz
sólo en la historia encontrada
que, aquí, ahora, vivimos
(única
y diferente);
que esta fuera
de todo espacio y tiempo
que no sea
el que es sólo nuestro
y de esta historia increíble
tuya y mía.




 (De mi poemario “ÁCIDO DESOXIRRIBONUCLEICO”)



1 comentario:

  1. Yo tambien pienso que el cielo empieza en la tierra. Creo y espero el cielo con ansiedad de volver al creador, pero sé que Él quiere sea feliz en la tierra, y ser feliz no es tener cosas, es dar y recibir amor.

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