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viernes, 3 de octubre de 2014

¿SABEMOS VIVIR EN SOCIEDAD?


CIVISMO

Avanzamos el siglo XXI. Pero nos falta mucha “educación para la ciudadanía”.


Más ¿qué es el civismo? Yéndonos a la raíz latina “civis” es ciudadano. Así, podríamos decir que civismo hace referencia al comportamiento que ha de tener la ciudadanía para poder convivir en colectividad.



La “educación cívica” o “para la ciudadanía” no debe ni puede quedarse sólo en hablar de la igualdad de género,  o de la libertad  que tanto hombres como mujeres pueden tener para diversos aspectos de sus vidas, como alguna gente cree.


Una verdadera “educación” en este aspecto, ha de favorecer el desarrollo de personas íntegras, dirigida a la formación de personas capaces de vivir, responsablemente, cívicamente en una colectividad; con criterios propios, siendo respetuosos con los demás y los bienes que son de todos (incluidos el entorno natural, el mobiliario urbano y, desde luego, el patrimonio arquitectónico), conocedores de sus derechos pero también de sus obligaciones, para que puedan vivir “en sociedad”. 



Por eso, creo que no me paso mucho cuando llamo incívicas e insolidarias a algunas personas que van por la ciudad creyéndose tener todos los derechos del mundo pero ninguna obligación, tirando colillas, pañuelos de papel sucios, bolsas vacías y un eterno etcétera, al suelo…, para que luego venga alguien a recoger sus miasmas…


Sólo hace unos días, que me tocó llevar papel al contenedor, lógicamente siguiendo la pauta normativa de ir clasificando el papel, el vidrio, los envases de plástico  o la basura orgánica (que es un esfuerzo, pero creo que también un deber cívico),   cuando fui a tirar el contenido de la bolsa, me topé con una gran bolsa de plástico ¡llena basura orgánica!
 


Pero esto no es todo: cada día, al salir a la calle, me encuentro a unos pasos de mi casa, montones de bolsas de basura (lógicamente sin clasificación alguna) tiradas junto a los árboles o las farolas…; pues, por lo visto, es demasiado esfuerzo torcer la esquina para depositarlas en su correspondiente contenedor.  Yo no lo entiendo, no lo puedo entender (no vivo en la periferia, mi domicilio está enclavado cerca del Puente de Triana, a pocos pasos de la Iglesia de San Jacinto) dónde se supone que el vecindario tiene un nivel de educación.    
 

Bueno, pues me consta (pues los he visto repetidas veces) hay quienes a lo mejor hasta van “de progresistas” pero no están por respetar lo que es “común”. Para mí, “pensar en que es bueno progresar” es colaborar siempre en el bien común de la sociedad. Es una vergüenza que algunos “ciudadanos” sean tan egoístas (miren sólo para su bolsillo o su bien particular) que se les olvide que lo común siempre ha de estar por encima de lo particular.


Todo camino se hace andándolo, no diciendo que estaría bien que la gente se pusiera a andar…