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domingo, 27 de abril de 2014

PARA SEVILLA Y EL MUNDO


EL CUMPLESIGLO DEL Parque de María Luisa

 








 

Corre el año de 1893 cuando la Infanta María Luisa Fernanda de Borbón y Borbón-Dos Sicilias, duquesa de Montpensier, dona una gran parte de sus jardines privados de su vivienda del Palacio de San Telmo a la ciudad de Sevilla.






























Tras esto, se retiró a una pequeña extensión al norte de San Telmo, a disfrutar del fin de sus días en un castillete de estilo neomudéjar (hoy conocido como «el costurero de la Reina»).











 
 
 








A partir de ahí esta ciudad los convierte en ese espacio único y evocador con el que tantas veces se la identificará como el Parque de Sevilla; pues Sevilla no es Sevilla sin el Parque de María Luisa.



















































 

El Parque se hace público, abriendo sus puertas a todo visitante en 1914 (hace ahora un siglo) 
















De los primeros tiempos del Parque datan elementos como la Glorieta de los Lotos, el Jardín de los Leones y la Fuente de las Ranas, a las que habrían de seguir tantas otras en años posteriores.



























Pero las construcciones que, sin duda, más han aportado al conjunto han sido las Plazas de España y de América, creadas ambas para la Exposición Iberoamericana de 1929. Es la época de las Exposiciones, que han dejado a París la Torre Eiffel y a Madrid el Palacio de Cristal del Retiro.



































Don Torcuato Luca de Tena consigue para Sevilla la Exposición Iberoamericana y, a partir de 1919, se le encarga al coronel de Ingenieros José Luis de Casso la reforma del Parque y al arquitecto Aníbal González la construcción de los edificios que han de componer esta Exposición.
































Ninguna de las intervenciones realizadas durante estos 100 años, ha alterado lo más mínimo la imagen emblemática de este Parque, sino que le han otorgado, si cabe aún, mayor prestigio, generándole los mayores reconocimientos como Bien de Interés Cultural.

































Y así, tal y como era y pudo ser admirado y disfrutado en 1929, ha llegado a nuestros días, y ha de continuar por más siglos, renaciendo cada mañana para seguir seduciendo a cuantas personas se animen a cruzar su verja, a cuantos se dejan cautivar por su belleza, su romanticismo y  su magnificencia.


 
 










 























Son fotos tomadas con mi cámara digital. En esta serie, llena de vida y colores, dedicada al Parque de María Luisa de Sevilla, he podido iluminar algunas con la presencia de Rinoa Hearrtilly, Rosslyn Partré, Laura Mamba Negra y Leticia Morgado  (respectivamente, según el orden en que aparecen en esta presentación). Gracias.

JMF
 

5 comentarios:

  1. Tengo que felicitarte, por el inmejorable reportaje fotográfico que has elaborado con tanta sensibilidad y cuidado en los detalles, diversos y hermosos, con sus pinceladas de datos históricos, por lo que te resumo así:
    ¡Lo has bordado, José María!
    Enhorabuena.

    Saludos.

    Mari Carmen.

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  2. Tienes fotos de todos y cada uno de los detalles del parque. Cualquiera que las vea seguro que no se lo piensa dos veces a la hora de acercarse a dar un paseo. Y encima con datos históricos para aprender un poco más sobre un sitio que visitamos tanto. Me ha gustado mucho.

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  3. !Hola,José maría!

    Unas fotografias preciosas,no sabia nada de la historia de este parque,aunque lo conozco.Un precioso post.besos.

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