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domingo, 9 de mayo de 2021

Concepciones geográficas e históricas de nuestra Comunidad Europea



      EUROPA


EUROPA, SU BANDERA Y SUS PATRONOS

Ya la mitología griega nos presenta a Europa como una princesa fenicia de origen argivo, que es raptada y secuestrada por Zeus en la playa de Sidón. Personaje mitológico de cuyo nombre deriva el del continente europeo. El mito relata que fue raptada por Zeus transformado en un toro blanco, quien la llevó a Creta sobre sus lomos.

                                

Podría verse también, en esta parte del planeta Tierra, en Europa, algo muy trascendente: el ser una gran reserva de la cultura cristiana que fuera depositada por Saulo de Tarso, desde Hispania hasta el Egeo; que sería afianzada por Basilio, Bonifacio, Patricio; que sería conservada para la posteridad, por los copistas de Benito de Nursia (*), salvadores de la cultura clásica, que supieron ennoblecer nuestras villas y nuestras ciudades, con la encantadora sencillez del románico, y las esplendorosas manifestaciones del gótico.

                                    

Esto es Europa, cuya savia cristiana se verá renovada y fortalecida con la sencillez de Francisco de Asís, y la sabiduría de los seguidores de Domingo de Guzmán; entre las que destaca Catalina de Siena. (*)

Esta es la Europa auténtica, cuya imagen pudo ser deformada por los mercaderes de Brujas, de Venecia o de Manchester. Por esta Europa,  lucharon Carlo Magno y Carlos I de España y Emperador de Alemania.

 
Y en ella debieron pensar algunos ilustres impulsadores de los actuales organismos comunitarios al poner en la bandera de Europa las doce estrellas de la Inmaculada Concepción de María.

Una unidad profunda: la unidad de sentimientos, de creencias, de inquietudes. Y esto nos lo proporcionó la Iglesia con sus Padres y Concilios, desde los de Illiberis a los de Toledo.

Es de recordar que España influyó muchas veces positivamente en Europa. En distintas épocas, España ha realizado una valiosa labor europea. Sin olvidar nuestra presencia en Roma, con Séneca, Trajano, Adriano, Teodosio, Columela, Quintiliano; en otras épocas los españoles han desempeñado puestos importantes en el concierto europeo.

           

                              

En la Edad Media, los hijos espirituales de Santo Domingo de Guzmán ocuparon puestos destacados en las instituciones culturales europeas. También siglos después, en el saber de lo seguidores de Ignacio de Loyola.

Extraordinaria aportación cultural, representada en figuras como San Isidoro de Sevilla, Ramón Llull o Juan Luis Vives, entre otros.

PATRONAS Y PATRONOS DE EUROPA

San Benito es patrono de Europa por la gran importancia del fenómeno del monacato benedictino en distintos aspectos de la vida social, cultural, económica, espiritual... Todo ello muestra que los monjes jugaron un papel destacado e insustituible en la configuración de la Europa actual.

En San Benito y su Regla hubo una clara vocación de universalidad. Gracias a la Regla benedictina como regla de todos los monasterios de Europa (siglo VIII), se produjo una unificación y estabilidad de Europa qué se considera como el hecho histórico más trascendental de toda la Edad Media, porque es cuándo nace la idea de Europa.

 

Es en torno a los monasterios donde se forjó la estabilidad de Europa por formarse el Imperio Romano Germano cuya finalidad fue rechazar las invasiones que venían del Sur: los musulmanes, y las del Este: daneses y eslavos. En torno a los monasterios se fundan hospitales, albergues, escuelas, parroquias… y se va recuperando la sociedad civil.

Gracias a los monasterios también se transmite la cultura del mundo antiguo. Por medio de los copistas benedictinos toda la cultura grecorromana pasa al Medioevo. Se rescata y transmite todo el patrimonio grecorromano sobre todo el pensamiento y el derecho. Pero estos copistas monjes no se dedicaron solo a transmitir, sino que lo completaron.

Fueron realmente los monjes evangelizadores de Europa. Siempre con un mensaje de paz, de unidad, de cultura y civilización europea.

Santa Catalina (doctora de la Iglesia desde 1970), una mujer que, desde muy joven, ingresó en la orden tercera dominicana, deseosa de conocer a Dios en sí misma y a sí misma en Dios, se esforzó en asemejarse a la persona de Jesucristo. Trabajó también enérgica e incansablemente por la paz, por el retorno del Vaticano a los valores del Evangelio y por la unidad de la Iglesia. Ella dejó espléndidos documentos (o epístolas) llenos de doctrina espiritual. Valiosas aportaciones, de una auténtica mujer valiente que rompe todos los esquemas de una italiana de su tiempo (siglo XIV) y que, aun siendo casi analfabeta, nada le impide manifestar a los cuatro vientos su amor al Mensaje de Cristo.

Cirilo (o Constantino) y Metodio, conocidos como los apóstoles de los eslavos, fueron dos hermanos provenientes de Tesalónica, en el Imperio Bizantino, que se convirtieron en misioneros del cristianismo primero en el Imperio bizantino y en la Gran Moravia.

Catalina Ulfsdotter (o Catalina de Suecia)? fue una religiosa sueca, venerada como santa. Era hija de Santa Brígida y su nombre se halla muy relacionado con la obra de su madre. Es considerada como patrona de las vírgenes y es invocada contra el aborto.

Edith Stein, de nombre religioso Teresa Benedicta de la Cruz fue una filósofa, de origen judío, mística, religiosa carmelita descalza, santa mártir. Nació en el seno de una familia judía y pasó por una etapa de ateísmo. Estudiante de filosofía, fue la primera mujer que presentó una tesis en esta disciplina en Alemania. Una larga evolución intelectual y espiritual la condujo al catolicismo, al que se convirtió en 1921. Enseñó y dio conferencias en Alemania, desarrolló una teología de la mujer y un análisis de la filosofía de santo Tomás de Aquino y de la fenomenología.

El régimen nacional-socialista le prohibió la enseñanza. Edith Stein decidió entrar en la Orden de Nuestra Señora del Monte Carmelo, donde tomó los hábitos bajo el nombre de Teresa Benedicta de la Cruz. Detenida por la Gestapo, fue deportada e internada en el campo de exterminio nazi de Auschwiz, donde sería asesinada días después.                        

(Como yo no soy historiador, para este texto he echado mano de la enciclopedia Wikipedia y de lo escrito por Eugenio Fedriani Fuentes, mi padre).




miércoles, 17 de marzo de 2021

CON SENTIDO

           

VIVIR  CON  SENTIDO

No sólo se trata de vivir. Se trata de tener una vida emocionante.

Escuche una vez a un rejoneador (ahora no acierto a ponerle nombre), tras pelear con un toro muy bravo en el plaza: “yo no siento culpa ninguna por arrebatarle la vida al feroz animal, yo siento que le doy sentido a su vida”.

Y pensándolo un poco (aunque aquellas palabras inicialmente me parecieron una barbaridad) creo que, en el fondo, es la pura verdad: se trata de vivir con intensidad. ¿Qué es si no vivir?



Vivir cada momento, sabiendo que la muerte acecha, 
puede llegar ¡cuando menos se la espera! 
Y por eso tiene tanto valor.

Les sucede a las plantas, a los árboles, a las aves, a todos los animales (desde la hormiga o la mariposa al águila, el caballo, el venado, el toro…) También, igualmente, a los humanos.

El tema del sufrimiento (propio o ajeno) siempre nos pone un poco en "crisis"; pero yo quiero creer (y ahora es una experiencia que está llegando a muchos) que está bien que, siquiera de vez en cuando, caigamos en la cuenta de que somos carne mortal... No morimos porque enfermamos, ¡enfermamos porque tenemos que morir! (que decía Manuel Unciti).  Nacemos, crecemos, nos reproducimos o no, y morimos. Es la ley de la vida. Sólo El Eterno es eterno.

 

Si en nuestro conocimiento estuviera la idea de que nunca vamos a morir… ¿Qué sensación de “otro más” nos daría el despertar cada día?

                       

Sabiendo que vivimos en la inseguridad, el amanecer se convierte en la experiencia más bonita del día, descubriendo que tenemos por delante otra oportunidad de comenzar algo nuevo, de ser feliz haciendo felices a los demás… ¡de vivir!

                  

Lo cual no impide que, los creyentes en un Dios que sí es eterno, ciertamente mantengamos nuestra gran esperanza: sabemos que, en el Después, Él nos espera. 

        

Por eso yo, como aprendí de las palabras que decía mi sabia madre (que superó el siglo de edad), me quedo con cumplir días... ¡cumplir días!

Y hoy, una vez más ¡doy gracias a la Vida!

jueves, 24 de diciembre de 2020

VALORAR LA VIDA


N A C E R

La vida siempre la recibimos gratuitamente. Los humanos y todos los seres vivos: nace un arbolito, nace un pajarillo, nace un perrito, nace un potrillo. Y cuanto más consciente es quien nace de llegar a la vida, más razones habrá de tener para alegrarse con ese regalo del llegar a ser.

              

Ahora celebramos ¿el equinoccio de invierno? También, pero no exactamente. La vida está presente siempre en medio de la inmensidad del Universo creado.

       

En estos días en que, una muchedumbre de personas de toda clase de edad, creencias e incluso muy diversas culturas se paran a celebrar la Navidad. Para la Comunidad Cristiana es el gran día para celebrar que el Hijo de Dios se encarna y, con ello, todos los seres humanos entramos a formar parte de la Familia de Dios, pues nos convertimos en hijas e hijos del Padre-Dios. Pero es que la fiesta (es algo manifiesto y patente en millones de puntos de la geografía) no queda reducida a los creyentes.

 Y: ¿Qué celebramos? Lo primero, celebramos un NACIMIENTO: el nacimiento de una criatura que, según la historia, nació aproximadamente hace 2.020 años y que, de alguna manera se ha convertido, para tantos habitantes del planeta Tierra, en un icono o símbolo de la alegría que nos motiva normalmente el nacimiento de un hijo, de una criatura.    

¡Qué importante es nacer!

Pero es que, seamos conscientes o no, cuando está naciendo un ser ¡se está produciendo un canto a la Vida!

           

Algo nuevo que comienza, algo que nos ha de llenar de esperanza y, muy seguramente, nos invitará y enseñará a amar. También de confianza en que la vida continúa, que (a pesar de todos los pesares) ¡hay futuro! Futuro para ese ser humano (o del árbol o la golondrina o el caballo…) que viene a la existencia; pero, también, para toda la humanidad. 

Pues, cada quien, es una riqueza que aportará su SER a todos.

Por eso, hoy quiero decir a cuantas personas se asomen a leer este post: ¡MUCHAS FELICIDADES!



jueves, 17 de diciembre de 2020

EN NAVIDAD NORMALIZADA

 


JESÚS YA ESTÁ AQUÍ. 

AHORA VIVE 

CON NOSOTROS.

Nuestra “nueva normalidad” se llama JESÚS NACE. Llega con un mensaje muy claro. El Amor crea Vida, nace en cualquier rincón del mundo, desde los pobres, no con los poderosos. Y su proyecto es: un Mundo Mejor (todo Nuevo), más justo, más fraterno, más esperanzador.



Por eso, en nuestro Belén familiar, este año, todas las figuritas dirigen sus miradas y sus pasos al Portal donde está la Sagrada Familia; todos, también los extranjeros que vienen de Oriente o del Sur (del otro lado de la valla o muralla).



En realidad, el recuerdo de aquel Día Grande de la Navidad es siempre un canto de reconocimiento al Amor de Dios que se derrama en nuestros corazones para llevarnos a ser más misericordiosos, alegres, portadores de buenas noticias, de paz, de justicia y libertad.

¡FELIZ NAVIDAD!

    


 

miércoles, 23 de septiembre de 2020

LA HORA DE MIGRAR A OTRAS TIERRAS


 LA GOLONDRINA MIEDOSA

 
En un lugar del mundo, en un espacio geográfico por muchos conocidos... Y más concretamente, en una casa de vecinos del barrio sevillano de Triana, dónde los días son catorce minutos más largos que en el resto del mundo (porque quien ha visitado ese barrio, sabe que existe ese misterio que es evidente, aunque nadie lo diga).

 

Cada año, al llegar el mes de marzo, aparecían ahí las primeras golondrinas; luego las otras, ya anunciando el verano. En realidad, en este patio, a lo largo de todo el mes de marzo, van llegando, hasta que, finalizando el mes, se llena completamente de golondrinas. Son cientos de aves que, año tras año, siguen viniendo y llenando el patio. Ellas, con su característico gorjeo “tsuit-tsuit-tsuit”,  avisan que ya es el buen tiempo y que es hora de abrir las ventanas...

 

Ellas vienen a anidar al mismo sitio, reconstruyendo sus nidos o haciéndolos nuevos, hasta tener el sitio adecuado dónde van a poner sus huevos y a alimentar a sus crías hasta que llega el otoño y se ven empujadas, por los sus propios estímulos interiores, a partir a otra parte del mundo, quizá África, quizá la Tierra del Fuego...

 

Pero, aunque de la misma especie, no son iguales todas las golondrinas. Las hay líderes y valientes, también tranquilas o comodonas y, penosas,  temerosas de todo. 

 

Por cierto que, en este patio del que hablamos, aunque la mayoría eran alegres y estaban todo el día demostrando su alegría, también vino este año Re-mi-la, una golondrina un tanto recelosa, tristona, miedosa.

De todos modos, en las tardes de junio, julio y agosto, todas hacían una pequeña fiesta y cantaban y trinaban y hasta bailaban, saltando de un nido a otro; nidos muy bien hechos con barrillo y hierbas del gran río Betis.

            

Cuando se acercaba el final del verano, todas las golondrinas empezaron a hacer planes de a dónde irían en las próximas semanas, en torno a la fiesta de la Virgen de Regla…

                         

Las unas hablaban de ir por el Estrecho de Gibraltar, otras decían que preferían cruzar el Bósforo; las había que pensaban pasar el invierno en cualquier lugar tranquilo de África, dónde hubiese bastantes insectos para comer, pero también estaban las que soñaban con ir a conocer el Cabo de Buena Esperanza o, algunas más arriesgadas, hablaban de intentar llegar hasta las Islas Malvinas...

           

Pero nuestra golondrina Re-mi-la, se puso triste y melancólica. Ella no quería moverse de allí ni ir a conocer ningún otro lugar: le había gustado aquel patio que olía a río Guadalquivir y a albahaca y a hierba buena.

                               

Pasaron los días, empezaron a aparecer los aromas del otoño, a asomarse muchos días, por el hueco del patio, los cielos grises. ¡Era el momento de emigrar!

        

Y así es que llegó el día 8 de septiembre y, casi todas, emprendieron el vuelo. Casi todas, porque sólo se quedó la miedosa Re-mi-la y la bondadosa Rus-ti-ka que, permaneciendo casi escondida, esperaba, muy condescendiente con la absurda aptitud de su vecina, a ver la reacción que, por fin tomaba.

 La veía muy tristona, pero esperó y esperó.

          

Un día, que salió un fuerte sol y pareciera que volvía el verano,  Rus-ti-ka pegó un salto hasta el nido de Re-mi-la y le dijo:

- Mira, tontorrona, el otoño ya está aquí. Lo que ahora toca es pasar frío y hambre, posiblemente esperar que nos visite un día de estos la parca, ¿es eso lo que tú quieres? Yo te he esperado gentilmente toda esta semana, pero ya no puedo esperar más, que hoy es la fiesta de la Virgen de Los Dolores y yo ¡no me quiero morir! Por mucho que te de miedo lo desconocido, tienes que arriesgar, aprender a lanzarte en pro de un futuro mejor: la vida es siempre una aventura. Hemos nacido siendo unas golondrinas hirundas y hemos de saber aceptar nuestra realidad, que además es muy hermosa; pues tenemos alas para volar, para emprender. 

                                        

Re-mi-la miró alrededor: el patio estaba solo, ya no había más aves gorgojeando, las macetas de geranios estaban perdiendo sus flores, el patio ya no era lo que había sido sólo unas semanas antes. Y, levantando un ala, se dirigió a Rus-ti-ka y le canturreó de esta manera:

         Tú eres la mejor de las amigas,

clemente  y entrañable,

me has demostrado compasión

y has esperado confiadamente

en que yo te sabría responder.

Pues bien, esto te digo:

a donde quieras que vaya, yo iré,

tu destino será mi destino

y mi gozo será verte siempre feliz.

¡Cuánta conmigo para volar…

hasta que nos queden fuerza en las alas!

                  

Y colorín colorado, la golondrina que era miedosa, se hizo valiente y vivió feliz ya para siempre.

  

(del libro “EL LAGARTO VERDE Y OTROS CUENTOS DEL ABUELO”)

martes, 8 de septiembre de 2020

INDEFINICIONES

 


UN MUNDO SIN SEXO

Es posible que algo de razón tenga mi amigo “G” sobre que, cuando en el mundo se pierda la obsesión por el sexo, cuando todo el mundo tenga tan baja la lívido que “pase” de desear tener relaciones con una persona del otro sexo, porque nos hayamos “convertido” todos en seres que no vean hembras en las mujeres ni machos en los varones…, desaparecerá la locura de la violencia de género que ahora padecemos como una verdadera pandemia.


Sin machismos, sin hembrismos, nos veremos “camaradas”, iguales en todo. Ninguna mujer pretenderá conquistarse a un tío para llevárselo a la cama y disfrutar de una relación carnal que la lleve a ser madre; ningún tío buscará a una buena moza para disfrutar con ella una noche de “fiesta loca” hasta el amanecer…

Quizás hayamos logrado ya algo de esto, o al menos nos estemos acercando a ese futuro no tan lejano: un mundo más igualitario, en el que sólo tengamos relaciones “acordadas” cuando queramos traer un nuevo ser vivo a la vida, si es que no queremos la “solución” técnicamente perfecta de ir a un laboratorio dónde nos ofrezcan óvulos fecundados, sin más complicaciones (incluso sin tener que lavarnos las manos).

Bueno: ¿Qué os parece?, ¿es esto ciencia-ficción, o tal vez se acerque a lo que vamos viendo en nuestras calles…?

Igual mi amigo, miembro de ese colectivo en el que todos están muy orgullosos de ser como son… y entienden que tienen una valiosa visión de futuro tiene bastante razón. Acaso, tal vez, puede ser...


Pero, claro que, digo yo: ¿y en qué queda un mundo en el que no nos sintamos atraídas y atraídos las unas y los otros… por los otros y las unas?

Quizás yo sea muy “antiguo” (tal vez ya un “carroza”) pero… ¡cómo me agrada saber, día tras día, que aún funciona la progesterona!

¿Quién quiere añadir algún comentario a todo esto? 

martes, 18 de agosto de 2020

CRISIS CONCEPTUAL



RAZONES 
Y  SINRAZONES 
DEL  PIROPO

La palabra “piropo” viene del griego “pyropus” que significaría “fuego rojo”, y aparece ya en el libro del Cantar de los Cantares.

Si tomamos las palabras en su exacto sentido, un piropo es una galantería y por lo tanto es algo agradable a quien lo escucha. El piropo es una lisonja, un requiebro, según nos dice la Real Academia.

Y si un piropo es una galantería, un cumplido, un halago, una lisonja que va dirigido a una persona (casi siempre una mujer) para exaltar su persona, su belleza... ¿a qué hay que tener miedo?, ¿dónde está el delito?

No puede ser delito lo que es bonito.  Pues ¿a qué mujer no le gusta que se le diga que está muy guapa?, ¿o que le digan que con sus andares va rompiendo corazones? ¿A qué hombre no le resulta agradable que le digan que tiene un aspecto interesante?, ¿que se le aprecia su caballerosidad o que se le ve elegante?

¿A quién puede molestar un piropo elegante y fino?, ¿acaso a alguna gente envidiosa a la que nunca le han dicho una galantería con salero? Puede que sean esas personas las que consideran que los piropos provocan más rechazo que aprecio y que no existe lado “positivo” en el piropo. Una de mis hermanas, siendo jóvenes, me decía que eso se llamaba “envidia verde”…

Piropear, algo tan propio de nuestra cultura, algo tan considerado siempre como algo normal, ahora resulta que hay quienes piensan que “supone una invasión a la intimidad de las mujeres”, pues nadie tiene derecho a hacer un comentario sobre el aspecto físico de nadie.

Quienes son más artistas, logran hacen de un sentimiento un verso, un poema. Pero no todo el mundo acierta a decir lo quisiera con la palabra acertada. ¿No os parece?

Pero hay quienes lo ven “de otra manera”:

No hace mucho, la presidenta del Observatorio de Violencia Doméstica y de Género del Poder Judicial, doña Ángeles Carmona, planteó que se debe eliminar el piropo a las mujeres. E indica que, aunque tradicionalmente el piropo ha sido una actitud permitida y asumida como algo normal en la sociedad, "lo cierto es que es una auténtica invasión en la intimidad de la mujer", que hay que erradicar. Ella dice "que nadie tiene que tener derecho a hacer un comentario sobre el aspecto físico de una mujer porque supone una invasión" y ha dicho que en algunas ciudades como El Cairo las mujeres van por la calle con auriculares o tapones en los oídos "para no oír comentarios de ese tipo". Y, por eso, "aunque (el piropo) sea bonito, bueno o agradable consideramos que es una auténtica invasión", ella ha insistido en que se trata de "actitudes absolutamente permitidas" en la sociedad y que "deben ser erradicadas". Pues, considera ella, que es denigratorio hacia la mujer y que supone una violación de su intimidad.

Miedo me da. Las ideologías “de género” parece que va a acabar con los buenos modales entre sexos y en parte la elegancia, la distinción y la caballerosidad.

El piropo es un valor cultural que es necesario mantener. Pienso yo que hasta habría que considerarlo como “·patrimonio cultural” de nuestro pueblo español.

Triste será que (por extrañas motivaciones o resentimientos) vayamos a acabar con la galantería, para llegar al “trato” para (por ejemplo) ir a la cama como “negocio” (más o menos rentable).¿Realmente alguien puede creer que el grave problema de la violencia de género mejorará porque dejen de soltarse piropos? Cuesta creerlo.

Seguramente, si el Observatorio para la violencia de género se dedicase a hacer propuestas razonables, en lugar de planteamientos tan estrambóticos que son ridículos, quizás podríamos pensar que tal organismo público sirve de algo. Pero oír excentricidades de este calibre no resulta admisible.

A lo mejor lo próximo que se propone desde este organismo es que las mujeres bonitas que tengan que salir a la calle lo hagan con el rostro totalmente tapado. 

Por favor ¿a dónde vamos a llegar? Algunas personas creemos que es absolutamente ridículo que un organismo dedicado a combatir la violencia de género se dedique a banalidades como esta.

Si todo el mundo (incluida la señora Carmona) reconoce que el piropo resulta halagador para la mujer que lo recibe, no se entiende que  se diga que debe erradicarse porque supone una intromisión en la intimidad.

Bueno y, según este razonamiento, dar los buenos días, o señalar “me gusta” en facebook ¿también supondría una vulneración de la intimidad?

Prohibir o “erradicar” los piropos me parece una solemne tontería, cuando estos son galantes, delicados e ingeniosos. ¡Toda una idiotez!

Lo que pasa, también, es que el “arte de engañar” invade nuestras calles. Y gente resentida que va “en contra de todo” o muchas pseudo-feministas que no pretenden, en absoluto, defender a las mujeres, sino acabar (por lo que sea) con todo el “orden establecido”. De hecho, no hacen defensa de ellas; sino que, más bien, atacan su dignidad: la de ser favorecedoras de la vida, la de amar generosamente a su hogar y a su familia, etc.

Posiblemente, en el fondo lo hacen por puro rechazo al género opuesto, que suele ser de donde proceden los piropos.

Claro que, ya lo decía René Descartes “El sentido común es el menos común de los sentidos”, a lo que Einstein añadiría “Hay dos cosas que son infinitas: el Universo y la estupidez humana” (o sea, el problema no es nada nuevo).

Lo que sí ocurre (y, aunque tampoco sea tan nuevo, ahí sí que debería buscarse un delito) es que a la mujer, a veces (tantas veces, por la imagen que se presenta de ella en los “mass media” y mucha publicidad) es vista como objeto de deseo. Y las consecuencias son muy claras: un “objeto” placentero es “cosa”, no persona. Es hasta “negociable”.

Pero, por favor:  no debemos confundir los piropos, con esas ciertas expresiones groseras, bastas, soeces, bajas, en definitiva maleducadas, molestas y desagradables, que hieren la intimidad de la mujer. Y sí que deberían rechazarse socialmente las expresiones desagradables que ofenden a la mujer o a cualquier otro ser humano.

No se puede confundir un piropo con una grosería. Un piropo es una flor que se regala. Nunca ha de ser ofensa, acaso es reconocimiento a una persona digna de ser valorada. Digo yo...

Nunca se han considerado “piropos” los “dichos” y frases de mal gusto con las que se hacen alarde de insinuaciones o palabras hieren la intimidad de la mujer como persona viéndola como un simple objeto sexual.

Pero para erradicar el lenguaje soez y barriobajero no será nunca válido el Código Penal; la solución será cuidar el lenguaje en las familias, en las escuelas, en el trabajo y en las reuniones.

Pero, muchas veces, cuando se ataca esa secular manera de expresión que es el piropo, lo que se pretende es otra cosa (me parece a mí).

Cuando se quiere acabar con la cultura de un pueblo, se atacan las tradiciones, las creencias, las costumbres, las maneras de expresión.

De todos modos, hay que considerar muy seriamente que existen motivos por los que, a algunas personas, no le agradan los piropos (exceptuando esos que más que piropos son groserías que pueden resultar vulgaridades intimidantes, nunca aceptables): 

- Quienes no se valoran como persona, no se sienten con el suficiente atractivo físico como para gustar a alguien y piensan que se les piropea en pan de burla.

- Quienes que observan que todos los piropos van a para otras, para otros, con más encanto que ellas, que ellos (es “envidia cochina”). Normalmente son ellas las que llegan a sentir esto, pues a los hombres les suele preocupar bastante menos su belleza; pero no todos están exentos de coquetería o hasta “culto a su cuerpo”.

- Esas personas quienes, por timidez, al darse cuenta que están observadas, sienten vergüenza de sí misma (¿complejo de inferioridad?)

- Igualmente, quienes por falta de autoestima o inhibición (¿mojigatería?) temen poder convertirse en “objeto de deseo”.

Pero la solución (pienso yo) no está en prohibir, sino en educar, desde la infancia y la juventud (en los hogares y en los centros educativos) en habilidades sociales que nos leven a vivir con la suficiente autoestima y una alta dignidad por ser quienes somos.

Ojalá, algún día, sea así.